Tegucigalpa, Honduras.- En muchas casitas del Corredor Seco el fogón estaba encendido y lanzaba humo por la chimenea, la intención era que los vecinos no sospecharan que no había comida para cocinar, a pesar que todos perdieron la cosecha por la cruel sequía que golpea a Honduras.
EL HERALDO realizó el jueves 10 de septiembre la tercera y última entrega de alimentos a las familias más necesitadas en las zonas donde no ha llovido, gracias a las donaciones de personas solidarias que vieron la necesidad de cientos de hondureños.
A las 6:00 de la mañana el carro estaba lleno de raciones con arroz, frijoles, pastas, azúcar, café, manteca, harina, margarina, sal, fósforos, sardina y otras cosas, luego de una campaña de recolección y compra de los alimentos, todos donados por lectores de este medio de comunicación.
El primero en recibir la bendición fue don Santos Funes, un campesino del municipio de La Venta, Francisco Morazán, quien agradeció por los alimentos, asegurando que la situación cada vez es más difícil porque no ha llovido, ya perdieron la siembra de primera y es posible que se pierda la de postrera.
Unos kilómetros más adelante, en San José, Choluteca, doña María Cabrera y don Pablo Navas, estaban sentados en el corredor de la casa, el señor se encontraba enfermo y doña María débil, mientras que una de sus hijas había salido a comprar algo para comer.
Con lágrimas en los ojos, la señora tomó la bolsa de alimentos y agradeció por la donación, mientras sus perritas, Colita y Zarca, movían la cola; a ellas también se les dio comida de la donada por las personas solidarias con los animales.
Al llegar a la aldea de Tablones, Alubarén, Francisco Morazán, doña Angélica Castillo, de pies descalzos y maltratados por la tierra, debido a que le toca sembrar porque es madre soltera, dijo que los alimentos le van a permitir sobrellevar la crisis que está pasando junto a sus hijos por la sequía.
Pero en la casa habían siete integrantes más: una débil perrita y sus seis crías, porque hace dos meses había parido, pero ya no les quería dar de mamar. Los siete animalitos estaban delgados.
EL HERALDO les dejó varias bolsas de comida de perro. En el lugar también se les dio un poco. Se lanzaron sobre la comida ferozmente, al grado que la madre hasta se apartaba. “Es una bendición”, expresó doña Angélica.
“Gracias, no tenía qué comer”
Doña Santos Velásquez, en Tablones, Alubarén confesó que no tenía nada para almorzar, y tampoco se sentía bien del estómago, ya que están bebiendo agua almacenada porque los arroyos se están secando.
Al ver la provisión que le entregó Diario EL HERALDO y los fardos con agua, dio gracias por las donaciones de los lectores, expresó que "ya así hay ambiente, me siento alegre y gracias a Dios que les da fuerzas a ustedes también para traerme a mí, ya vamos a comer diferente".
Con tristeza también contó que por la mañana no pudo tomar café, porque no había, pero gracias a la donación va a comer varias semanas, aunque a ella le gusta compartir con los nietos.
Agradeció a las personas que donaron para llevarles alimentos, porque le ha tocado ir a pedir fiado maíz a la pulpería, pero en un lugar le dijeron que no podían y en otro le dieron un poco.
Como parte de las transparencia, EL HERALDO comparte los listados de las personas beneficiadas, agradeciendo profundamente a quienes aportaron su granito de arena.
En Nueva Armenia, Francisco Morazán, don César Montoya se alistaba para una reunión religiosa, reconoció que lo único que les queda es orar a Dios para que mande la lluvia, porque las cosechas se han perdido por completo.
"Cómo nosotros siempre tenemos fe en Dios, estamos esperando que tal vez pueda llover, porque ya tenemos las tierras preparadas para sembrar de postrera, pero solo Dios sabe si lloverá o no, porque para este tiempo las siembras de postrera ya ha empezado", aseguró.
Don César expresó que estaban sobreviviendo con la reserva que tenía de comida del año pasado y ,a sus 67 años, no halla trabajo. "Gloria al Señor y a ustedes gracias que trajeron esta comida, porque es una gran bendición que ha venido a este hogar".
Los animalitos también recibieron sus raciones de alimentos, ya que hay casas con cuatro y hasta siete perros, y otras con decenas de gatos, como donde don Víctor Vásquez, quien vive con su esposa en Nueva Armenia, y tiene tantos gatos que para no complicarse a todos les llama “Misungo”.
Como el recorrido se realizó el Día del Niño, EL HERALDO también preparó bolsitas con dulces, galletas y jugos, para alegrarles el momento. En Alubarén los menores dieron gracias, porque a la profesora se le había muerto el esposo y no pudieron celebrar en la escuela.
EL HERALDO llevó esta donación gracias al apoyo de los lectores, quienes aportaron su granito de arena para apoyar a las familias que sufren el impacto de la sequía en el Corredor Seco. A ellos, gracias totales.