Tegucigalpa, Honduras.- Las lluvias en la capital podrían comenzar a disminuir a partir del próximo 20 de octubre, según las proyecciones que manejan especialistas en meteorología, lo que mantiene la preocupación por las reservas de agua para los próximos meses.
Julio Quiñónez, director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgos (Simger), explicó que la tendencia apunta a una reducción de las precipitaciones durante la segunda quincena de octubre. “Muchos especialistas en el tema nos dicen que a partir de más o menos el 20 de octubre la tendencia es a la baja o casi la disminución de las lluvias”.
Este panorama representa un desafío para el abastecimiento de agua en el Distrito Central, ya que las autoridades deberán administrar las reservas acumuladas durante el mes para cubrir la demanda durante el cierre de 2026 y la próxima temporada seca.
Aunque las lluvias recientes han permitido recuperar parte del volumen de las represas, las autoridades consideran que todavía no hay suficiente agua para reducir los racionamientos.
“Ya hay volúmenes importantes, más no los suficientes para poder pensar en que vamos a disminuir el horario de distribución a tres días, por decir algo, porque tenemos siete meses por delante de no precipitaciones y vamos a tener que llegar hasta mayo con lo que tengamos en los embalses”, advirtió Quiñónez.
De acuerdo con las proyecciones mencionadas por el funcionario, las precipitaciones importantes volverían hasta mayo de 2027. Por ello, el agua que se logre almacenar durante las próximas semanas será fundamental para sostener el suministro durante los meses secos.
Racionamientos
Actualmente, la distribución de agua en la capital se mantiene cada 12 días, por lo que los hogares deben organizar sus reservas para cubrir las necesidades con este calendario.
Los niveles de los embalses presentan comportamientos distintos. La represa Los Laureles, por ejemplo, supera el 95% de su capacidad, mientras que La Concepción todavía lucha por alcanzar el 40%.
Pese a la recuperación registrada en las últimas semanas, las autoridades no prevén reducir por ahora los intervalos de distribución.
La disminución de las lluvias después del 20 de octubre podría limitar las oportunidades de recuperar los niveles de los embalses completamente. Por lo tanto, según las autoridades, el abastecimiento dependerá en buena medida del agua que logre almacenarse antes de que avance la temporada seca.