Tegucigalpa, Honduras.- La crisis por la falta de agua potable que afecta actualmente al Distrito Central podría agravarse durante 2027. Así lo advirtió la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), al señalar que las condiciones climáticas previstas para los próximos meses amenazan con prolongar la emergencia hídrica que ya enfrentan miles de capitalinos.
De acuerdo con la UMAPS, el fenómeno climático de El Niño ya fue confirmado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), y su impacto en Honduras provocará temperaturas más elevadas y períodos prolongados de sequía, alterando el comportamiento habitual de la temporada lluviosa.
La preocupación principal radica en que las lluvias registradas durante las últimas semanas no han sido suficientes para recuperar los niveles perdidos en los embalses que abastecen a Tegucigalpa y Comayagüela.
Según las proyecciones de la UMAPS, las represas capitalinas apenas alcanzarían un 60% de su capacidad máxima al finalizar 2026.
Las estimaciones indican que entre junio y agosto los embalses podrían incrementar alrededor de un 15% su almacenamiento, mientras que entre septiembre y noviembre sumarían otro 15%.
Sin embargo, ese volumen seguiría siendo insuficiente para garantizar un abastecimiento normal durante el próximo verano.
La situación es especialmente preocupante porque las autoridades consideran que las represas requieren al menos dos inviernos consecutivos con precipitaciones favorables para recuperar niveles óptimos de almacenamiento.
En ese contexto, la UMAPS advirtió que los primeros cinco meses de 2027 podrían ser "igual o más difíciles" que el período actual, debido a que el fenómeno de El Niño continuaría afectando el país con precipitaciones por debajo de lo normal.
El organismo también alertó que el agua almacenada en los embalses no sería suficiente para cubrir la demanda habitual de una ciudad que supera el millón y medio de habitantes y que cada año enfrenta mayores desafíos para garantizar el suministro.
Actualmente, varios sectores del Distrito Central continúan sometidos a prolongados racionamientos de agua potable, algunos de hasta seis días, debido a la reducción de las reservas en las represas La Concepción y Los Laureles.
En estos momentos, los niveles de la represa Los Laureles se encuentra al 37.56% de su capacidad, mientras que La Concepción al 40.38%. Ambas permanecen bajo un nivel de riesgo hídrico alto.
Ante este panorama, la emergencia hídrica se mantiene vigente y las autoridades insistieron en la necesidad de reforzar las medidas de ahorro y uso racional del agua en los hogares, comercios e industrias.
Mientras tanto, la llegada de las lluvias representa la principal esperanza para recuperar parte de las reservas, sin embargo, los pronósticos climáticos apuntan a que el invierno podría no ser suficiente para revertir completamente el déficit acumulado.