Siempre

Historiador Mario Argueta reedita cuatro de sus grandes éxitos literarios

Colección Erandique publica “Tiburcio Carías, anatomía de una época”, “Tres caudillos, tres destinos”, “Ramón Villeda Morales, luces y sombra de una primavera política” y “La gran huelga bananera de 1954, los 69 días que estremecieron a Honduras”
09.04.2024

TEGUCIGALPA, HONDURAS.- Mario Argueta me recibe en su casa para hablar de tres personajes que dejaron su huella en la historia del país a punta de sangre y pólvora: Tiburcio Carías Andino, Gregorio Ferrera y Vicente Tosta.

“Estoy muy emocionado de poder reeditar ´Tiburcio Carías, anatomía de una época´ y ´Tres caudillos, tres destinos´”, comienza diciendo el prestigioso historiador y escritor.

Roberto Castillo, el gusto de la extravagancia

Ambos libros han sido publicados por Colección Erandique, el proyecto editorial que impulsa el ingeniero José Azcona con el objetivo de ayudar a recuperar la memoria histórica y fortalecer la identidad nacional con grandes obras de la literatura hondureña.

Carías Andino fue, en mi opinión, la figura política más importantes de la primera mitad del siglo XX —señala Argueta—.

En su libro, el historiador retrata a Carías Andino, como “un mediocre administrador que propició la adulación y el culto a la personalidad, fomentó la delación, el espionaje y la obediencia ciega y vertical. Su régimen trajo estabilidad política, pero esta no fue producto del consenso libremente expresado, sino de la imposición, la violación de la Constitución y el atropello de los derechos humanos de millares de hondureños. La represión fue permanente”.

Y no solo eso. Para Argueta, “el hombrón de Zambrano”, como era llamado el dictador que impuso en Honduras de 1933 a 1949 su sello de “encierro, entierro o destierro”, fue “un entreguista a los intereses estadounidenses”.

Cuando este libro sobre Tiburcio Carias Andino fue publicado por primera vez (hace más de quince años), se convirtió en un éxito de ventas, algo que su escritor agradece.

“Por eso es que me emociona que Colección Erandique haya tomado en cuenta mis obras para darlas a conocer a nuevos lectores. Esta labor que encabeza el ingeniero José Azcona para rescatar obras y volver a publicarlas tiene un enorme valor para la cultura y el patrimonio del país”, dice Argueta.

Baño de sangre

Pero antes de llegar al poder en 1933, Carías Andino había sido el jefe militar más importante de la llamada Revolución de 1924, la más sangrienta en la historia de Honduras.

Argueta, en “Tres caudillos, tres destinos”, analiza el papel que jugaron Carías Andino, Gregorio Ferrera y Vicente Tosta entre 1919 y 1932.

“Esa guerra civil de 1924 pudo haberse evitado, pero la intransigencia de los dos candidatos liberales, Policarpo Bonilla y Juan Ángel Arias, perdedores en las elecciones ante Carías Andino, provocaron ese baño de sangre”, relata Argueta.

En “Tres caudillos, tres destinos”, Argueta, además de narrar algunos de los hechos más importantes realizados por ese trío de jefes de la revolución, hace un esbozo de sus personalidades. ¿Cómo eran? ¿Qué los motivaba? ¿Qué huella dejaron en la historia? ¡Hay que leer el libro!

La gran huelga bananera

Coincidiendo con los setenta años de un hecho que puso a Honduras de cabeza, Colección Erandique publica otra de las obras de Mario Argueta: “La gran huelga bananera de 1954”.

Con la rigurosidad investigativa que lo caracteriza, después de decenas de entrevistas a personajes que participaron en esa huelga, Argueta nos regala una radiografía que nos permite entender ese suceso que, cuatro décadas más tarde, apenas es recordado por unos pocos hondureños.

“Don Mario Argueta es alguien de la casa, parte importante de Colección Erandique pues nos orienta con sus sugerencias y consejos. Para nosotros es importante que su obra sea conocida por la mayor cantidad de personas”, señala José Azcona.

Los cuatro libros —explica Azcona— pueden ser adquiridos en las principales librerías del país y en Amazon.

¿Cuatro libros? ¿Cuál es el otro?: “Ramón Villeda Morales, luces y sombra de una primavera política”.

“Admirado por unos y adversado por otros, despertó lealtades y esperanzas, pero también rencores y antagonismos entre sus compatriotas”, señala Argueta en la introducción de esta obra.

El autor destaca en Villeda Morales estas cualidades: la simpatía personal, facilidad de oratoria, talento y visión política, sensibilidad social, sentido de flexibilidad y de realismo.

Pero...“También tenía defectos como la vanidad, la ambición y su tendencia a la manipulación”, agrega.

Cuatro obras para todos los gustos.

Uno, dos, tres, cuatro... Bajo la gradas que dan al patio de la casa de don Mario Argueta. Nos despedimos. Hay voces en la sala. Seguramente, Carías Andino, Tosta y Ferrera traman algo...