Hilda Caldera, viuda de Alfredo Landaverde, clamó ante los diputados que 'por favor no me dejen sola en esta tarea de descubrir a los asesinos de mi esposo'.
La viuda de Landaverde acompañó a la rectora Julieta Castellanos en la presentación del proyecto de ley mediante el cual se busca depurar los órganos policiales y acabar con la impunidad en Honduras.
La mujer confesó a los diputados que ha puesto su vida en manos de Dios y le ha solicitado comprensión a su hija por si algo le llegara a pasar, 'pero esta tarea tengo que terminarla'.
'Le he dicho a mi hija: no sé qué pasará de mí, pero tu papá merece justicia y creo que no puede haber paz ni desarrollo si no hay justicia en Honduras', manifestó la viuda.
En su mensaje a los diputados, la viuda de Landaverde confesó que a diario le pregunta al ministro Bonilla cómo van las investigaciones, pero no hay respuesta; ahora acudirá a la Fiscalía.
Resaltó que hay sospechosos y el mismo Alfredo en vida lo dijo. 'La investigación del caso de la muerte de mi esposo es pública, él dijo públicamente quiénes son los responsables de su muerte. Si a mí me tocará investigar, yo resuelvo el caso', dijo enfáticamente para exponer que desafortunadamente 'no me toca a mí porque soy una socióloga, no una especialista en criminalidad'.
La esposa de Landaverde dijo puntualmente que no va a descansar hasta que se haga justicia.