Crimen
Jueves 08 de diciembre de 2011

Cobarde crimen contra Alfredo Landaverde

11:22 am  - Redacción 

Dos sicarios a bordo de una motocicleta asesinaron la mañana de ayer al reconocido asesor en materia de seguridad. La esposa de la víctima  recibió un balazo en el tórax y logró sobrevivir de milagro.

Tegucigalpa,

Honduras

Consternación, impotencia, repudio y dolor. Así fue el drama vivido en el hospital Escuela, generado por el vil asesinato del reconocido político y valiente guerrero contra el narcotráfico, ingeniero Gustavo Alfredo Landaverde Hernández, de 71 años.

El fundador del Partido Demócrata Cristiano y exasesor de la Secretaría de Seguridad falleció la mañana de ayer después de ser atacado por sicarios en el bulevar Los Próceres, en la entrada a la colonia 21 de Octubre.

En el mismo atentado resultó herida de bala su esposa Hilda Caldera, quien fue ingresada al mismo centro hospitalario para recibir la atención médica oportuna.

Muchos se resistían a creer lo que había sucedido, principalmente periodistas asignados a la cobertura noticiosa en el centro asistencial, quienes insistían en esta interrogante: ¿se confirma que es el ingeniero Landaverde?

Luego de la confirmación del crimen, reconocidas figuras políticas, funcionarios del gobierno y de organismos defensores de los derechos humanos, entre otros, se movilizaron hasta la sala de urgencias del hospital Escuela.

La llegada de familiares dolientes al principal centro hospitalarios conmovió a decenas de pacientes, quienes permanecieron varios minutos sin despejar la incógnita sobre quién era el fallecido.

Por su parte, agentes de los cuerpos de investigación policial se presentaron a realizar las diligencias preliminares orientadas a conocer los detalles de lo ocurrido e iniciar las pesquisas de rigor.

Mortal atentado

Fue un atentado criminal con sello del crimen organizado. Alrededor de las 10:00 de la mañana Landaverde Hernández se conducía en su vehículo -un turismo marca Kia color azul celeste, con placas PCN-5011- procedente de la residencial Santa Lucía, carretera a Valle de Ángeles, donde tenía su domicilio.

Acompañado por su esposa, se dirigían al centro de la ciudad, pero a la altura del semáforo ubicado en la intersección de las colonias San Miguel y 21 de Octubre fueron atacados a mansalva por dos malhechores que se conducían en una motocicleta.

Por lo menos cinco proyectiles penetraron por el vidrio lateral izquierdo y uno por la parte frontal e impactaron en la humanidad del septuagenario, mientras que uno alcanzó a su compañera de hogar.

El automotor siguió descontrolado por la pendiente y se detuvo tras estrellarse en un poste del tendido eléctrico, mientras que los cobardes asesinos huyeron con rumbo desconocido.

Mientras tanto, en la escena del crimen quedaron más de siete casquillos de bala calibre 9 milímetros.

Landaverde Hernández y su esposa Hilda fueron auxiliados por personas que transitaban por el lugar y trasladados mortalmente heridos al hospital Escuela en un vehículo particular, según lo revelado por testigos oculares.

Pocos minutos más tarde un empleado del centro asistencial salió de la sala de urgencias con el cuerpo inerte sobre una camilla, cubierto con una sábana, y lo llevó hasta la morgue, donde fue reconocido por las autoridades competentes.

El doctor Rodolfo Berlíoz confirmó que Landaverde Hernández recibió tres impactos de bala y que “la muerte fue casi inmediata, vino aquí (al hospital) ya fallecido”.

El galeno agregó que los balazos le penetraron el tórax a Landaverde, mientas la señora recibió un tiro en el mismo lugar, pero no le penetró, por lo que “está totalmente estable”.

A la morgue del hospital llegaron personalidades como el diputado Augusto Cruz Asensio, de la Democracia Cristiana, la ministra de Justicia y Derechos Humanos, Ana Pineda, la fiscal de los Derechos Humanos, Sandra Ponce, y el presidente del Codeh, Andrés Pavón.

Cruz Asensio elevó su condena por el crimen y al mismo tiempo criticó la negligencia de los organismos de seguridad del gobierno de Porfirio Lobo, porque “perfectamente saben quiénes son las personas cuyas vidas están siendo amenazadas y no han tomado medidas para protegerlas”.

Mientras tanto, dolientes que estuvieron presentes hasta que finalizó el reconocimiento legal del cadáver lloraron desconsolados por el repudiable hecho criminal que terminó con la vida de Landaverde.

El sangriento suceso ocurrió un día antes de que se cumplieran dos años del asesinato del titular de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico (DLCN), general Arístides González, ocurrido el 8 de diciembre de 2009 en el barrio El Guanacaste, hecho que tampoco ha podido ser esclarecido por el gobierno.

Investigaciones

El director de la Policía Nacional, José Ricardo Ramírez del Cid, se presentó a la escena y calificó el acto como un crimen por encargo, ya que no hubo asalto ni robo de vehículo, por lo que seguirán las investigaciones de rigor.

El oficial agregó que se tiene que hacer una investigación profunda y que no podía vertir opiniones sin saber qué es lo que está pasando.

Ramírez del Cid tampoco pudo explicar por qué Landaverde no tenía protección de la Policía si era un hombre que luchaba en contra del narcotráfico.

Mientras tanto, en la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) se conformaron varios equipos para seguir el proceso investigativo orientado a identificar a los autores materiales e intelectuales del asesinato, según reveló una fuente policial.

Hasta ayer, los cuerpos de inteligencia no manejaban una hipótesis contundente en torno a los móviles del hecho sangriento, lo único que se decía es que se trata de un crimen por encargo ejecutado por supuestos sicarios del crimen organizado.

La Policía no descartó que el crimen tenga relación con la lucha que emprendió Landaverde en contra del narcotráfico y es en esa dirección hacia donde apuntan las investigaciones.

Cabe recordar que días atrás Landaverde había vertido declaraciones en algunos medios de comunicación sobre la participación de miembros de la Policía Nacional en el crimen organizado.

La muerte de Landaverde ocurrió un día después del asesinato de la periodista Luz Marina Paz y a un mecánico que la acompañaba, en la periferia suroeste de Tegucigalpa, elevando a 17 la cifra de comunicadores asesinados en Honduras desde 2010. 

Ver más noticias

Las noticias más

comentadas

vistas

Edición Impresa      30/05/2012

Banda Osorio acusada de secuestro agravado

ver la edición en pdf