Tegucigalpa, Honduras.- Los vendedores del Centro Histórico de Tegucigalpa tendrán nuevas reglas para ejercer el comercio informal, luego de que la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) y la Asociación Nacional de Trabajadores de la Economía Informal de Honduras (ANATRAEINH) firmaran un acuerdo para regular el uso del espacio público.
El acta de compromiso establece condiciones para los comerciantes registrados y autorizados, así como medidas para mejorar la circulación peatonal y recuperar espacios ocupados actualmente por puestos de venta.
Según lo acordado, cada vendedor deberá permanecer en el espacio que le sea asignado por la Alcaldía. Las autorizaciones serán personales e intransferibles y podrán ser revocadas si se incumplen las disposiciones establecidas.
Entre las nuevas reglas también figuran el cumplimiento de horarios, el uso de uniforme e identificación y el respeto a las dimensiones establecidas para cada puesto.
Uno de los principales puntos del acuerdo es garantizar que las aceras permanezcan libres para el paso de los peatones, por lo que los vendedores deberán limitar su actividad a las áreas autorizadas.
El documento también contempla la posibilidad de reubicar a los comerciantes cuando sea necesario desarrollar obras públicas, proyectos de revitalización o modificaciones urbanas en el Centro Histórico.
En esos casos, la Alcaldía deberá plantear alternativas para los vendedores dentro del Centro Histórico, mientras que quienes incumplan las disposiciones podrían enfrentar la suspensión o cancelación de sus autorizaciones.
La presidenta de ANATRAEINH, Leydi Orellana, señaló que los vendedores aceptan la necesidad de ordenar las aceras y destacó que el acuerdo también busca proteger la actividad económica de las familias que dependen de estas ventas.
"Sabemos que las aceras son para los peatones y estamos comprometidos con este proceso de ordenamiento, que también representa una oportunidad para las más de 250 familias que forman parte de nuestra asociación", expresó Orellana.
El acuerdo también contempla medidas relacionadas con la seguridad del sector, entre ellas patrullajes coordinados con la Policía Nacional, mejoras en la iluminación, ampliación de la videovigilancia e instalación de botones de pánico.
Además, se prevé desarrollar actividades culturales y artísticas para atraer visitantes y dinamizar el Centro Histórico, una zona que en los últimos años ha enfrentado problemas relacionados con el uso de los espacios públicos.
El alcalde Juan Diego Zelaya sostuvo que el acuerdo busca encontrar un punto de equilibrio entre el derecho de los vendedores a trabajar y el derecho de los ciudadanos a utilizar libremente los espacios públicos.
"Cada vendedor sabrá dónde puede desarrollar su actividad y los ciudadanos podrán transitar con mayor comodidad y seguridad", afirmó.
El documento tendrá vigencia hasta el 24 de enero de 2030, con posibilidad de ser renovado por las futuras administraciones municipales.
Con el acuerdo, los vendedores y la Alcaldía establecen una ruta de trabajo para reorganizar el comercio informal en el Centro Histórico, con reglas específicas sobre dónde y cómo podrán desarrollar sus actividades.