Tegucigalpa, Honduras.- La Dirección de Protección al Consumidor realiza inspecciones en negocios dedicados a la venta de agua mediante cisternas en Tegucigalpa, ante la crisis de abastecimiento que enfrenta la capital.
Danilo Lou, director general de Protección al Consumidor, explicó que las inspecciones comenzaron hace aproximadamente dos semanas y tienen como uno de sus principales objetivos verificar que el agua destinada al consumo humano no represente un riesgo para la salud.
“Lo primero que a nosotros nos preocupa y que queremos garantizar es que no hayan daños a la salud. En este caso, el dueño de este local nos enseñó las pruebas microbiológicas, bacteriológicas de los tanques para consumo humano; están al día”, afirmó.
Además de las condiciones sanitarias, las autoridades revisan los precios de venta del agua ante reportes de cobros elevados durante la emergencia hídrica.
Revisan precios de las cisternas
Lou señaló que durante una de las inspecciones encontraron que el precio de una cisterna oscila entre 1,300 y 1,800 lempiras. Los propietarios de estos establecimientos serán citados por la Secretaría de Desarrollo Económico para que presenten documentación que permita determinar sus costos.
“Nos ha comentado que están vendiendo aproximadamente la cisterna de agua entre 1,300 y 1,800 lempiras, por lo cual lo estamos citando a la Secretaría de Desarrollo Económico para que nos muestre con pruebas sus costos para que nosotros podamos determinar si es abusivo o no", explicó.
Además, agregó que "nos mencionaron que competidores que están vendiendo hasta a 70 lempiras el barril de agua potable, lo cual es sumamente caro".
El funcionario advirtió que investigarán los casos en los que se reporten precios de hasta 2,500 o 3,000 lempiras por cisterna, con el objetivo de establecer si los cobros están justificados por los costos de operación o si constituyen un abuso para los consumidores.
“A los que están abusando con el pueblo hondureño, vamos a llegar a ustedes, no se van a escapar de la ley y, cuando los encontremos, vamos a ser implacables", dijo.
"Así que este es el momento para que retrocedan de los abusos. El pueblo hondureño está pasando una crisis de agua y no podemos aprovecharnos por eso”, advirtió.
Durante otra inspección, Protección al Consumidor encontró un establecimiento que, según Lou, llevaba aproximadamente dos años sin realizar las pruebas microbiológicas correspondientes.
“En la mañana fuimos a otro pozo, a otra planta y encontramos que hace dos años no hacían sus pruebas microbiológicas, por lo cual ahora estamos remitiendo todos estos casos al ARSA, poniendo en alerta a la Alcaldía Municipal para que hagan las pruebas pertinentes del caso y que ellos tome decisiones", comentó.
Para Protección al Consumidor, estas verificaciones son relevantes porque el agua comercializada mediante cisternas es utilizada por hogares que enfrentan problemas de abastecimiento y una mala calidad podría representar un riesgo para la salud.
Lou también recordó que los negocios que no puedan justificar sus precios o demostrar, mediante pruebas de laboratorio, la seguridad del agua podrán enfrentar sanciones.
“Nuestras sanciones, como lo anunciamos, van desde un salario mínimo hasta 10 y, si en algún proceso de la audiencia los encargados deciden no llegar de oficio, los vamos a multar con 10 salarios mínimos", afirmó.
Las inspecciones continuarán en distintos puntos de Tegucigalpa, mientras las autoridades mantienen la vigilancia sobre la venta de agua en cisternas y galones ante la emergencia hídrica.