Tegucigalpa, Honduras.- Los camiones cisterna que abastecen de agua a barrios y colonias de Tegucigalpa y Comayagüela están limitados a realizar dos viajes o “vueltas” por día, mientras la demanda del servicio aumenta debido a los prolongados racionamientos que enfrenta la capital.
La restricción, impuesta por las autoridades municipales, ha generado dificultades entre los distribuidores, quienes deben permanecer durante varias horas en los puntos de abastecimiento para poder cargar sus unidades.
Conductores consultados por EL HERALDO señalaron que las filas en los pozos son extensas y que, en algunos casos, deben esperar entre dos y tres horas para llenar los tanques.
"Nos tienen limitados o nos cierran las bombas sin previo aviso. Hacemos colas de hasta 70 camiones y eso equivale en tiempo hasta tres o cuatro horas para cargar agua y posterior llevarla al cliente", denunció un conductor del rubro, quien prefirió no revelar su nombre.
A esto se suma el límite de dos viajes diarios, una medida que, según los distribuidores, reduce la cantidad de agua que pueden trasladar durante una jornada.
"A veces solo hacemos 3 servicios en todo el día", afirmó el ciudadano, reflejando la complicación que está enfrentando el rubro en estos momentos.
Racionamientos aumentan dependencia de cisternas
La necesidad de contratar camiones cisterna ha aumentado a medida que se prolongan los períodos sin agua mediante la red de distribución.
En algunos sectores del Distrito Central, los habitantes reciben el servicio hasta cada nueve días, por lo que deben buscar alternativas para almacenar agua o adquirirla mientras esperan el siguiente turno de abastecimiento.
La situación ha incrementado la presión sobre los puntos donde los camiones cargan el líquido. Las largas filas reflejan la creciente demanda de un servicio que se ha convertido en una alternativa para numerosos hogares durante la emergencia hídrica.
La falta de agua también ha comenzado a impactar el bolsillo de las familias que no tienen otra opción que comprarla.
Cargas llegan hasta los L2,000
A la escasez se suma el aumento en el precio de algunas cargas de agua distribuidas por cisternas privadas.
El alcalde Juan Diego Zelaya advirtió que han recibido denuncias de ciudadanos que aseguran que el precio de una carga pasó de entre L1,200 y L1,300 a L1,800 e incluso L2,000, dependiendo del sector.
El panorama no es alentador para las familias capitalinas, ya que la Corporación Municipal amplió la emergencia hídrica hasta el 15 de diciembre de 2026, debido a los bajos niveles de los embalses y las condiciones de sequía.
La extensión permite mantener medidas como la distribución de agua mediante cisternas y los trabajos para perforar y recuperar pozos, con el objetivo de aumentar las fuentes disponibles para Tegucigalpa y Comayagüela.
Mientras estas acciones continúan, los conductores de cisternas enfrentan largas esperas para cargar agua y un límite de dos viajes diarios, en momentos en que cada vez más familias recurren a estos vehículos para garantizar el abastecimiento en sus hogares.