Gladis Jiménez, migrante hondureña con parálisis, pide ayuda para autodeportación
La madre hondureña quedó con parálisis tras un accidente y teme ser separada de su hija estadounidense si inicia el proceso de retorno; su esposo fue deportado
- Actualizado: 25 de agosto de 2026 a las 15:35
Luego de que su esposo fuera deportado, la hondureña Gladis Jiménez enfrenta un nuevo desafío desde Estados Unidos: regresar a su país junto a su hija de dos años. Lamentablemente, su condición médica complica su movilización.
Gladis Jiménez quedó con parálisis tras sufrir un accidente automovilístico hace casi dos años. La hondureña recuerda que el vehículo en el que viajaba con su hija volcó y quedó con las llantas hacia arriba.
El llanto de la menor fue lo que la despertó después del impacto. “Ese momento fue muy rápido; cuando me desperté sin sentido fue porque la niña empezó a llorar y pues, el carro quedó llantas arriba”, recordó la hondureña.
Ahora, su condición física dificulta el traslado y la obliga a buscar una alternativa que le permita regresar al país sin separarse de su hija, quien nació en Estados Unidos.
Gladis perdió la movilidad de su cuerpo y ahora necesita asistencia para realizar distintas actividades.
Su situación se complicó todavía más después de que su esposo fuera detenido por migración y lo deportaran a Honduras.
El esposo de Gladis era el principal sustento económico del hogar y también la ayudaba con sus cuidados, por lo que ahora busca regresar al país para reunirse con él y su familia.
“Es él el que pagaba todo, los gastos y todo, pero en eso pues lo va agarrando migración, pero cuando supe que iba para Honduras también fue un momento triste”, relató.
Una de las alternativas que considera es la autodeportación mediante la aplicación CBP Home, que le permite mediante ese mecanismo solicitar un vuelo de regreso al país de origen.
Sin embargo, debido a su condición física, no puede viajar como una pasajera convencional, ya que necesita trasladar los equipos que utiliza para movilizarse y recibir atención médica.
“La silla eléctrica, la silla de baño, la manual, la cama de hospital, el elevador que me levanta, todas las cosas que necesito”, explicó.
La hondureña teme que esa situación provoque una separación de su hija, quien es ciudadana estadounidense, por lo que pide ayuda a las autoridades de Honduras para encontrar una alternativa que le permita regresar al país junto a la menor.