El negocio de las cisternas: compran a L2.6 el barril de agua y lo venden hasta en L70

El precio de reventa del agua en carros cisterna supera el 94% del costo real del agua que compran en los llenaderos de la UMAPS. Los vendedores atribuyen ese margen a los gastos de combustible, mantenimiento y al riesgo de ingresar a zonas con calles en mal estado, mientras defensores del consumidor piden controles

  • Actualizado: 25 de agosto de 2026 a las 22:30
El negocio de las cisternas: compran a L2.6 el barril de agua y lo venden hasta en L70

Tegucigalpa, Honduras.- El costo real del agua en Tegucigalpa, en papel, no es caro: no supera los tres lempiras por barril. El problema es que los comerciantes elevan el precio para obtener un margen de utilidad, sin incluir otros gastos, del 94% sobre el costo real, sin que haya regulación por parte de las autoridades.

La crisis por falta de agua en el Distrito Central ha convertido este bien público y humano en un verdadero negocio, que muchas veces provoca que resulte inalcanzable para las familias más pobres, que son las que al final pagan más por el vital líquido.

La Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) creó el sistema de venta de Agua Potable en Bloque (Aquabloq) como la unidad responsable de la operación y administración de los llenaderos de agua asignados en la capital.

Estos son lugares a los que llegan ciudadanos o empresas a comprar agua cuando no tienen el servicio en sus casas o instalaciones. Los llenaderos están ubicados en Los Laureles, Toncontín, Miraflores (temporal) y La Divanna (actualmente cerrado).

EL HERALDO Plus comprobó en las instalaciones de la UMAPS que en La Divanna no funciona el llenadero. Según personal de esta dependencia de la municipalidad capitalina, desde hace varias semanas no presta el servicio debido a la escasez de agua.

A estos sitios de abastecimiento llegan cientos de cisternas todos los días a comprar el agua que transportan a los barrios y colonias donde el vital líquido no llega por tubería pública.

En 2.6 lempiras se factura el barril de agua a las cisternas en los llenaderos de la UMAPS.

Los camiones cisterna que cruzan Tegucigalpa y Comayagüela se dirigen desde las 2:00 de la madrugada a los llenaderos para hacer turno y cargar, y así comenzar con el negocio diario de transportar el vital líquido no a quienes lo necesitan, sino a quienes lo puedan pagar.

Alejandra, una capitalina que habita en la colonia Berlín de la capital, lavaba su moto con agua que se oscureció por estar almacenada. No la podía botar porque cuesta dinero. “Aquí el agua está a 50 lempiras el barril, pero entre más arriba vaya es más cara”.

Precio del agua

Xóchitl Zúñiga, jefa de Aquabloq de la UMAPS, aseguró a EL HERALDO Plus que el precio del agua para una persona individual es de 0.05 centavos de lempira por galón. Si se parte de la referencia de que el barril promedio en los hogares capitalinos almacena 52.83 galones, el precio de esta unidad sería de 2.6 lempiras.

La UMAPS vende la llenada de una cisterna promedio con capacidad de 2,500 galones de agua, alrededor de 47 barriles, a 125 lempiras, calculó Zúñiga. Sin embargo, ya en los barrios y colonias, los comerciantes venden a 50, 70 y hasta 100 lempiras el barril, según denuncias conocidas por este medio.

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A partir del precio más bajo, es decir, 50 lempiras, los tanqueros facturarían en cada viaje unos 2,350 lempiras. Si a esa cifra se le restan los 125 lempiras del costo de la llenada, la diferencia entre precio de venta y de compra sería de 2,225 lempiras, es decir, más del 94%, sin incluir obviamente otros costos como combustible, salarios y depreciación de la cisterna.

2.6

Lempiras

cuesta el barril de agua en la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), mientras que los tanques los venden a 50, 80 y hasta 100 lempiras, según denuncias

Por medio de la solicitud de información SOL-UMAPS-178-2026, las autoridades informaron que la unidad se encuentra en un proceso de actualización de la información de todos los clientes, con el propósito de obtener una base de datos más precisa, confiable y actualizada.

El precio por barril de agua ronda entre 50 y 100 lempiras en distintos puntos de la capital.

Aun así, detallaron que actualmente hay 150 clientes registrados, entre personas naturales y jurídicas autorizadas para abastecer vehículos cisterna en los distintos llenaderos autorizados.

La jefa de Aquabloq detalló que, para una persona jurídica, es decir, una empresa o negocio, el precio por galón de agua sube a 0.1103 centavos de lempira. El costo de la inscripción de cada cisterna es de 1,500 lempiras por una única vez.

Al mismo tiempo, destacó que el agua es 100% potable y que el Servicio Metropolitano de Salud Pública realiza semanalmente controles de calidad para verificar la fiabilidad del líquido que se está comercializando.

Costos de operación

De su lado, los distribuidores justifican la factura por los elevados gastos asociados al traslado.

“Lo único que saben decir es que nosotros estamos haciendo un gran negocio con el agua, que nos estamos haciendo ricos, pero eso no es cierto, si supieran el sacrificio”, se defendieron los operadores de cisternas entrevistados por EL HERALDO Plus en el llenadero de Los Laureles.

Tanto los motoristas como los ayudantes se mostraron esquivos para dar declaraciones y decidieron hablar bajo anonimato. Ellos negaron vender el agua a 100, 80 o 70 lempiras y aseguraron que el promedio ronda los 50 lempiras, a veces menos.

En los barrios más pobres es donde se paga más por el agua en el Distrito Central.

Uno de los entrevistados dijo que hay lugares donde, incluso, venden a 40 lempiras, aunque en otras zonas el precio sube a entre 45 y 50 lempiras, a raíz del alza de los combustibles: “Todas las semanas sube el diésel, los repuestos también han subido”, expresó.

Comentó que “si usted viera a donde nos vamos a meter, son partes feas, las calles no sirven, se nos dañan los carros, pero llegamos a donde no van los tanques de la UMAPS”, expresó uno de los vendedores.

Para los tanqueros, la gente exagera las denuncias, pero reconocen que compran barato el agua. Los entrevistados confirmaron el pago de 125 lempiras por llenar la cisterna; otros cancelan hasta 300 lempiras. Cada día hacen hasta tres viajes, es decir, invierten 375 lempiras y recolectan más de 7,000 lempiras.

Otro de los vendedores desglosó los demás costos asociados: el conductor de una cisterna apenas gana 500 lempiras diarios, mientras que el ayudante recibe entre 300 y 400 lempiras; en combustible destinan 400 lempiras por viaje.

Los números anteriores indican que en la operación diaria gastarían unos 2,100 lempiras, frente a los 7,000 lempiras que recolectan por la venta de agua, lo que deja un margen de ganancia de 4,900 lempiras diarios.

La gente no ve el sacrificio, nos levantamos de madrugada para estar haciendo fila desde las 2:00 de la mañana aquí todos los días, para poder llenar temprano, porque solo tienen derecho a tres viajes y el agua se ha acabado, hay llenaderos cerrados y pozos secos”, aseguraron.

Al mismo tiempo, denunciaron que las autoridades de la UMAPS no venden agua los sábados y domingos, pues únicamente operan las cisternas municipales que distribuyen el líquido gratuitamente, por lo que buscan agua de pozo.

Por su parte, Zúñiga aseguró que el precio del agua se ha mantenido congelado desde el 27 de enero del año 2000, hace 26 años, pese a que el artículo 7 del Reglamento General para la Comercialización del Agua Potable dice que las tarifas se modificarán periódicamente en proceso de indexación, considerando los índices económicos que afectan el proceso de potabilización y venta de agua en bloque.

Las autoridades de la UMAPS aseguran que el agua que se vende es de calidad.

Regulación

El problema con los precios del agua es que, en este momento, hay más demanda de la población, lo que encarece el servicio, señaló el presidente de la organización Defensoría del Consumidor (Defco), Adalid Irías.

“Indudablemente que los costos que ellos pagan frente a cómo venden una pipa de agua o un dron de agua, las diferencias son abismales”, señaló Irías, al tiempo de recomendar que debería haber controles suficientes por parte de las autoridades competentes, porque son altos los costos que pagan los capitalinos.

Para Irías, se deben establecer controles o parámetros que les permitan a los comerciantes un margen racional de ganancia, “porque se aprovechan de la necesidad de la gente de adquirir un dron de agua, un tonel de agua, porque los costos sí se han ido al alza, de 50 hasta 70 lempiras, dependiendo de la zona donde lleguen también”.

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En este momento de sequía, obviamente lo que hay es un negocio redondo de estas personas, señaló el defensor. Por consiguiente, se deberían establecer mecanismos de supervisión por parte de las autoridades competentes.

" “Indudablemente que los costos que ellos -los comerciantes del agua- pagan frente a cómo venden una pipa de agua o un dron de agua, las diferencias son abismales”.
Adalid Irías, presidente Defco

No solo se debe incluir el costo, sino también la calidad del agua, porque existen denuncias de capitalinos de que les venden agua de pozos, quebradas o riachuelos. “En esto realmente hay que tener el debido control de la calidad de agua que se lleva”, expresó.

El llenadero de La Divanna está completamente cerrado por falta de agua.

Alejandra, en medio de la crisis de agua que vive su colonia y que afecta a sus vecinos, explicó que “la pila que tengo allá atrás me agarra cuatro barriles y pago 200 lempiras. Se me ensució el agua y por eso lavo la moto, en vez de botarla o gastarla, porque está cara y yo no tengo ayuda de nadie”.

Según las autoridades de la UMAPS, la unidad no puede competir con las pipas que venden el agua en Tegucigalpa, porque solo tiene seis para cubrir toda la ciudad, debido a que la mayoría de las que compró la alcaldía capitalina están en mal estado.

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Yony Bustillo
Yony Bustillo
Periodista

Periodista de investigación graduado en la UNAH. Con formación nacional e internacional en transparencia, acceso a la información pública, autorregulación de los medios, periodismo de investigación y de datos.