Tegucigalpa, Honduras.- Cuando las manos de un niño se entierran en el suelo fértil con la ilusión de sembrar una semilla que se convertirá más tarde en un alimento, nace una promesa de vida que transforma comunidades enteras.
El inicio de la Semana 3 de Escuelas Amigables con el Ambiente, proyecto insigne de EL HERALDO, demostró que la educación ecológica es la vía más inspiradora para cautivar la conciencia de los más pequeños.
En una jornada marcada por el color verde, la creatividad desbordante y el contacto directo con la tierra, la niñez de la capital comenzó a labrar su propio huerto escolar, transformando los patios escolares en semilleros de sostenibilidad y emprendimiento que alimentarán el alma de sus centros educativos.
La Semana 3 arrancó a todo motor con la llegada de los equipos de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) a los centros de educación básica Rafael Pineda Ponce #2 y Ramón Cálix Figueroa, con la misión de capacitar a los Comités Ambientales en la elaboración de sus propios huertos.
Fiesta del reciclaje y alta costura ecológica
El CEB Rafael Pineda Ponce #2 inauguró paralelamente su Semana del Medioambiente con desfiles, sombreros locos, pancartas y un concurso de disfraces reciclados que desató el ingenio de las familias hondureñas.
La estudiante Brithany Sánchez se coronó campeona femenina al cautivar a los presentes con un vestido de gala inspirado en la Met Gala, confeccionado junto a su tío con bolsas de basura, cucharas plásticas, cartón y manteles reutilizados.
"Me siento feliz porque con materiales de reciclaje podemos crear proyectos increíbles y ayudar al medio ambiente", expresó con entusiasmo la ganadora.
Tras el espectáculo, bajo la dirección del licenciado Isabel Cruz, los niños rápidamente acudieron al llamado para instalar el huerto escolar en una zona estratégica del plantel y así comenzar la siembra de alimentos.
Dedicación y visión de emprendimiento
Mientras tanto, en el CEB Ramón Cálix Figueroa, los estudiantes demostraron una dedicación admirable al seguir las instrucciones técnicas para sembrar semillas de rábano, zapallo, lechuga y remolacha, cuidando la distancia de al menos 10 centímetros entre cada una para su óptimo crecimiento.
La licenciada Merlin Flores, subdirectora del centro, reveló el innovador destino que tendrá la producción: "Tenemos un proyecto de escuelas de emprendimiento y el producto final lo podemos vender... donde ellos van a obtener esa ganancia que siempre va a ir enfocada a cualquier gasto o necesidad que tenga nuestro centro educativo".
Educación de la escuela al hogar
El ingeniero René García, de la AMDC, explicó que la capacitación en campo abarcó desde la preparación del suelo hasta conceptos básicos de nutrición saludable. El experto municipal, quien destacó que la alcaldía atiende actualmente a 80 centros educativos y posee dos plantas de compostaje, resaltó el verdadero valor de trabajar con los menores.
"La importancia de transmitirle este mensaje a los niños es de que la tierra hay que cosecharla, hay que hacerla producir... el niño, la importancia de aprender en la escuela es que lleve el mensaje a la familia", concluyó García.