Llanto y consternación vivieron en el velorio de Senaida Lisbeth Peña Orellana (14), la menor de edad que fue asesinada a sangre fría cuando regresaba del centro de estudio a su vivienda.
El crimen contra Peña Orellana ocurrió a las 2:00 PM el pasado martes, hora en que la joven siempre regresaba caminando a su vivienda, luego de asistir a clases en el Colegio Técnico Polivalente en Las Brisas, de Cofradía.
Dinora García, subdirectora del colegio, dijo que la joven era nueva en el instituto pues había llegado con traslado del Centro Básico Medardo Mejía, del municipio de La Masica.
“Era una muchacha muy tranquila y estamos impactados por su muerte”, manifestó la maestra.
La víctima residía hace un mes y medio junto a sus padres en la aldea San Juan del Río, conformada por unas 25 familias, en el sector de La Pita, pero, por lo peligroso del lugar y las grandes distancias que los jóvenes deben cruzar para llegar hasta un centro educativo, varios padres han decidido no enviar sus hijos a la escuela.
Sacrificio
La familia de Peña recientemente había llegado a vivir a la aldea, procedentes de La Masica, Atlántida, para buscar un mejor destino, sin saber que esa decisión les marcaría la vida.
El pasado martes Peña se levantó temprano como de costumbre, salió de su vivienda para abordar una canoa que siempre la esperaba para cruzar el río Chamelecón y luego continuar su largo y solitario camino hasta su colegio. En el retorno por ese mismo camino, asesinos le quitaron la vida.