Tegucigalpa, Honduras.- Las investigaciones en torno al repentino deceso de la chef hondureña, Sandra Isabel Díaz del Valle Hernández, continuaron este viernes -12 de junio- con el objetivo de esclarecer qué fue lo que causó su muerte.
En el marco de esos procedimientos de averiguación, este día ocurrió un evento inusitado, muy pocas veces visto en el plano nacional, en materia médico forense.
Un elemento crucial que podría ayudar a establecer por qué falleció la también presentadora de televisión, Sandra Díaz del Valle, fue pasado por alto durante la autopsia médico legal.
Para corregir el descuido, un equipo del Centro de Medicina Legal y Ciencias Forenses, de la capital, llegó hasta la funeraria donde son velados los restos mortales de la reconocida chef nacional, con el fin de recolectar nuevas muestras del cuerpo.
Extracción de muestras
Después de haberles explicado a los parientes el motivo de su presencia en el íntimo y triste momento familiar, ante el asombro de todos los presentes, el cuerpo fue sacado de la sala velatoria para llevarlo a otro apartado de la funeraria, dónde dos médicos de Medicina Forense realizarían la extracción de las muestras del cadáver.
El proceso médico forense duró aproximadamente unas tres horas, desde la llegada del equipo de médicos a la funeraria, a eso de las 11:00 de la mañana, hasta su retiro alrededor de la 1:45 de la tarde.
Las muestras serán sometidas a una serie de análisis en los laboratorios de Medicina Forense, que se unirán a las que ya se habían seleccionado durante el proceso de la autopsia, realizada la noche del miércoles 10 de junio, horas después del fallecimiento de Sandra.
Opinión profesional
EL HERALDO conoció que las muestras que se recabaron son necesarias para comprobar o, en su defecto, descartar, si los fármacos que le fueron suministrados por la vía de inyección -uno de ellos cerca de la nuca- pudieron haberle provocado la muerte, al tocar uno de sus nervios.
El reconocido profesional del ramo, el médico forense, Denis Castro Bobadilla, declaró al noticiero TN5 Estelar, que "si lo que ocurrió es una inyección dentro del nervio, va a producir la irritación nerviosa, y va a depender de la sustancia que se haya colocado".
Agregó: "Si se colocó lidocaína y ésta no aspiró, y se fue al torrente sanguíneo, obviamente, va a producir una bradicardia; que es una disminución de la frecuencia cardíaca, en vista que el cuello almacena una gran cantidad de vasos sanguíneos y una gran cantidad de nervios".
El también exdirector de Medicina Forense, explicó que si el medicamento que le fue suministrado alcanzó el nervio vago, "uno de los efectos que produce la irritación -si fuera en el nervio vago- es la caída de la presión arterial, y por qué no decirlo, un síncope: un desmayo seguido de un paro cardiorespiratorio", instruyó.
Información a la que tuvo acceso EL HERALDO, detalla que al menos dos de las inyecciones que le fueron aplicadas en el Centro Integral de Asistencia Médica (CIAM), por parte del médico cirujano, Pablo Alberto Cerritos Herrera, fueron por la vía intravenosa, según los testimonios recabados.
Sepelio
Posterior a la intervención de los forenses, el cuerpo de Sandra Díaz del Valle fue introducido de nuevo al féretro, para continuar con el velatorio, en el que están presentes, en su mayoría, familiares, amigos y compañeros de trabajo.
Su sepelio será mañana sábado, en horas tempranas, después de una misa de cuerpo presente que se llevará a cabo en una iglesia al sur de la capital.
Sobre el paradero del médico, Pablo Cerritos, quien la atendió y que, según ha trascendido era su médico de confianza, no se ha sabido nada; las autoridades lo buscaron ayer en la clínica del CIAM, pero este nunca llegó.