La resurrección de Jesús de entre los muertos trae consigo un mensaje de esperanza, de una vida mejor para Honduras. El cardenal, Óscar Andrés Rodríguez, presidió ayer la misa del Domingo de Pascua, en el que se conmemora la Resurrección del Hijo de Dios.
Fue un domingo en que la feligresía católica madrugó para recibir la buena nueva, de cómo la Resurrección de Cristo derrotó el pecado y la muerte.
“La Resurrección qué significa para nosotros hoy en este año 2012, es simplemente un mirar para atrás y ver una historia que recibimos cada Semana Santa al terminar con la celebración pascual o es un hecho salvador de hoy para nuestras vidas concretas”, reflexionó el cardenal. La
Resurrección, prosiguió, interviene en cada una de las vidas del ser humano. “Por eso hoy que estamos en esta santa eucaristía celebramos a Jesús resucitado que quiere que nuestra vida también resucite en este 2012”, expresó.
“Nuestra fe no puede quedar burlada, nuestra esperanza nos sostiene, de que la fuerza de la resurrección de Cristo puede hacer cielos nuevos y tierra nueva, lo que se traduce en una Honduras nueva, una Honduras renovada”, exaltó. “Que el Señor nos regale su propia libertad porque ha resucitado y con Él que nosotros resucitemos también hoy, después de celebrar con fe los misterios que nos dieron nueva vida que resucitemos también nosotros para ser verdaderamente libres”, subrayó.
Desterrar la violencia
Asimismo, el cardenal reflexionó que la Resurrección de Jesús debe significar ponerle fin a la violencia que abate al país.
“La fuerza de la resurrección de Cristo esta ahí para remover la piedra, para que los sepulcros no queden llenos y no vacíos. Que termine ya esa violencia criminal que cada semana ciega vidas de compatriotas, que los sepulcros no queden llenos de violencia, sino que seamos portadores de vida”, manifestó.
“Que la resurrección de Cristo nos haga reflexionar y cambiar la cultura de la muerte por la cultura de la vida”, agregó.
Asimismo, valoró que la Pascua debe motivar a desterrar la corrupción en el país.
“Que la fuerza de la Resurrección del Señor y la fe en Cristo Jesús, que todos profesamos, nos ayude a comprometernos a construir un mejor país, un país en donde no tengan las personas que abandonarlo porque no soportan la violencia o porque no encuentran oportunidades para poder ganarse la vida honradamente”, manifestó.
“Un país en donde se destierre para siempre la cultura de la muerte, un país en donde la corrupción y el dinero fácil desaparezca para siempre”, exclamó. Si cada uno se convierte en mensajero de la Resurrección de Cristo garantizo que habrá esperanza para Honduras. “Honduras tiene dignidad, los hondureños tenemos dignidad, porque Cristo ha resucitado y el bien va a vencer el mal, ese es el mensaje de vida nueva que hoy nos llena de alegría y de esperanza”, puntualizó Rodríguez.