Las formas macabras en que han aparecido muchas víctimas de la violencia en las últimas semanas son importadas, ya se han visto en México y ahora en el país, dijo el médico forense Amílcar Rodas.
Lo que hay detrás de todo esto es crear una histeria colectiva. Actualmente se percibe en la población un temor, hay una sensación de vulnerabilidad,
“estamos con la sensación de estar expuestos a cualquier acto violento, sea asalto, secuestro, rapto, extorsión o muerte”.
De acuerdo con el forense, algo que se debe manejar son los datos reales de criminalidad y los datos referentes a la percepción social de la criminalidad.
“¿Pero sabe qué? Esta percepción que tenemos los hondureños es real. Los hechos ahí están, solo hoy en la mañana encendimos la televisión y la primera noticia,cinco muertos y eso cómo lo vamos negar, no se puede”.
Sobre las personas que estarían detrás de estos hechos crueles, Rodas sostuvo que hay que realizar un expectro de valoraciones para determinar si encaja o no en un patrón de definición de alteración mental o es un patrón de pérdida de valores aunado a un factor económico.
Infunden terror
Independientemente de cómo dejen a sus víctimas, lo que el crimen organizado busca es infundir terror en la sociedad
o en los grupos rivales, sostuvo un experto en criminología consultado acerca de las formas en que están apareciendo muchos cadáveres en el país.
El desmenbramiento de cuerpos, el quemarlos, el envolverlos en sábanas
y cobijas, meterlos en costales o colgarlos de un puente
no es propio de una banda, se trata de hechos comunes del crimen organizado y del narcotráfico para crear histeria colectiva.
El asesinato de niños y de ancianos
es parte de esos métodos de sembrar el terror, queriendo hacer saber que no están bromeando y que vean a lo que se exponen si no pagan o se meten con ellos.
“Casi todas las bandas criminales se inclinan en cuanto a la misma forma de cometer los asesinatos. Son como los criminales en serie, casi todos tienen el mismo patrón”, precisó el criminólogo que pidió confidencialidad con su nombre.
Según él, los que estarían detrás de estos hechos no son psicópatas ni sociópatas, sino sicarios.
Sobre la diferencia, explicó que los psicópatas y sociópatas matan para saciar una fantasía y operan solos; mientras que los sicarios lo hacen por dinero, buscan satisfacer una situación económica y actúan en grupos.
A su criterio, lo que se está viendo en el país es lo que se llama “efecto cucaracha”, pues estos insectos de cuerpo aplanado, igual que las bandas del crimen organizado o del narcotráfico, al ser perseguidas en un lado se van para otro.
Como estos grupos han sido enfrentados en Colombia y México, entonces han optado por establecerse en Guatemala y Honduras, donde tienen facilidades para operar.
Similitud
El modus operandi del crimen organizado y narcotráfico es igual. “Fíjese que hace unos 25 años atrás prohibieron en Colombia que dos personas viajen en moto, porque hacían lo mismo que aquí”.
Nosotros estamos viviendo la misma experiencia de Colombia y México. ¿Por qué cree que están surgiendo estos grupos élites, independientemente de lo que se diga?, yo creo que ya es tiempo de que se muestre voluntad política para dar seguridad a la población, 'estamos pagando impuestos y tenemos un pueblo intimidado”.
Para este estudioso, con la extradición la situación del país se podría volver más violenta durante un tiempo, si los gobernantes no muestran una voluntad política para enfrentar el problema, pero luego traería una disminución de la violencia, porque los delincuentes al verse asediados por la justicia no tendrían tiempo para matar.
Incapacidad
Aquí los criminales siembran el terror, descuartizan a sus víctimas, las queman, las cuelgan de los puentes y la pregunta de la gente es ¿por qué con tanta facilidad?
“En la noche usted no mira una patrulla, es raro verla. Los policías tienen que patrullar en la noche, porque en el día es muy evidente para los criminales. En la noche deben hacerse patrullajes aleatorios, que de repente a las 10:00 de la noche estén en un lado, a la siguiente hora en otro lado, y vera cómo van a encontrar personas secuestradas, descuartizados en los vehículos, van a encontrar gente que llevan armas, tantas cosas. Recuerde: las cucarachas no salen en el día, aparecen por la noche”.
Aquí matan a una persona y la gente pregunta ¿dónde está la Policía?, ¿dónde está la autoridad? Mientras no se investiguen estos casos como debe ser, la violencia va a continuar.
Persecución
Si los criminales siembran el terror, el Estado tiene la obligación de perseguirlos, pero debe ser una verdadera búsqueda realizada por una policía de investigación altamente fortalecida, con un equipo de reacción.
En Estados Unidos existe una unidad de la policía que se llama caza criminales y hay otra unidad que es ajena al Estado, donde la persona se ofrece y dice soy cazador de recompensa y la policía le da la fotografía, y esa gente se mueve por 50 o 100 mil dólares. Aquí ha habido como flojedad en ese aspecto”.
Por ejemplo, recuerda que la cuestionada DNI (Dirección Nacional de Investigación) buscaba a los delincuentes donde estuvieran y cuando los citaba les temblaban las manos y los pies. Yo sé que llegaron a actuar mal porque abusaron, pero había persecución del delito, pero ahora no, los criminales matan el lunes, pero como nadie los busca, a los tres días vuelven a matar y no pasa nada y así van, creando una situación es interminable.
Según estudios realizados por expertos en investigación, las grandes policías del mundo le prestan una atención microscópica a los informes de autopsia, a los mapas y fotos de la escena del crimen, pues la forma en que las víctimas son tratadas revela mucho sobre el criminal.