Tegucigalpa, Honduras.-La secretaria de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional, Mireya Agüero, juramentó a Humberto López Villamil como nuevo embajador de Honduras ante la República de Costa Rica.
Durante el acto, López Villamil expresó que asume el cargo como “un gran honor”, destacando su compromiso de fortalecer las relaciones diplomáticas y comerciales entre ambas naciones.
Según indicó, su misión estará enfocada en consolidar los lazos de cooperación con el país vecino.
Las relaciones entre Honduras y Costa Rica se sustentan en una histórica hermandad centroamericana y en una interdependencia estratégica en áreas clave como seguridad, comercio y cooperación técnica, elementos que han marcado la agenda bilateral durante décadas.
La Cancillería hondureña subrayó que este nombramiento busca fortalecer y profesionalizar el servicio exterior, mediante la designación de representantes que impulsen una agenda diplomática activa y orientada a resultados.
¿Quién es Humberto López Villamil?
Es abogado y diplomático de carrera y sirvió en Ecuador de 1994 a 2004.
Además, fue director de Política Exterior de la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional.
Asimismo, fue presidente de la Comisión del Escalatón Diplomático y Consular; también fue consejero jurídico de Demarcación de Fronteras.
La representación diplomática de Honduras en Costa Rica ha sido ocupada anteriormente por figuras con trayectoria en el sector público, como el exembajador Carlos Orbin Montoya, quien contaba con experiencia en áreas jurídicas, económicas y de gestión estatal.
En ese contexto, el nombramiento de López Villamil apunta a dar continuidad al fortalecimiento de las relaciones bilaterales y a la promoción de intereses hondureños en territorio costarricense.
Honduras y Costa Rica mantienen relaciones diplomáticas desde hace más de un siglo, con una agenda centrada en cooperación regional, integración centroamericana y desarrollo económico conjunto.
Las autoridades destacaron que la llegada del nuevo embajador representa una oportunidad para dinamizar los vínculos entre ambos países, en un momento en que la región enfrenta desafíos comunes en materia de seguridad, migración y crecimiento económico.