Tegucigalpa, Honduras.- Un buque de carga que transportaba miles de toneladas de cemento fue obligado a retornar a su puerto de origen tras intentar ingresar a Honduras sin cumplir con las certificaciones exigidas por el Reglamento Técnico para el Cemento, el cual entró en vigor de manera oficial el pasado 6 de octubre.
Así lo informó la Secretaría de Desarrollo Económico (SDE), que ejecutó la medida en el marco de los nuevos controles implementados para garantizar la calidad, durabilidad y seguridad del insumo utilizado en el sector de la construcción.
La normativa, discutida durante más de cinco años y notificada previamente ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), prohíbe la importación, distribución y venta de cemento que carezca de pruebas de laboratorio comprobadas y etiquetado regulado.
"En Honduras la ley no es negociable, las leyes se respetan. A partir del día de ayer (martes) se debe comprobar la calidad del cemento para usted poder comercializar en Honduras", confirmó Eddy Ordóñez, titular de Desarrollo Económico.
El funcionario explicó que la embarcación intentó ingresar un lote total de 57 mil toneladas del insumo; sin embargo, la firma importadora no inició el trámite de registro obligatorio ni presentó las pruebas técnicas exigidas por el Estado.
Las autoridades únicamente permitieron el desembarco de 7 mil toneladas que ingresaron a puerto antes de la medianoche previa a la entrada en vigencia del reglamento, autorizando su venta bajo estricta supervisión.
Las 49 mil toneladas restantes tuvieron que ser reembarcadas inmediatamente debido a que la compañía no acreditó las condiciones de almacenamiento, estibado ni el comportamiento del material durante su transporte en altamar.
"Toda empresa que quiera vender simplemente tiene que hacer el registro el cual está habilitado permanentemente. Todo aquel que quiera vender cemento, lo único que tiene que hacer es bien sencillo: probar la calidad del cemento", indicó Ordóñez.
Actualmente, tres empresas importadoras y productoras cuentan con la documentación y los permisos en regla para operar legalmente en el mercado nacional, mientras una cuarta firma iniciará su proceso de acreditación en los próximos días.
Para evitar pérdidas financieras a los comercios locales, las autoridades otorgaron un periodo de gracia que se extenderá hasta los primeros días de diciembre, permitiendo a las ferreterías agotar el inventario que aún no cuenta con el etiquetado reglamentario.
Una vez vencida la prórroga en diciembre, la Dirección General de Protección al Consumidor ejecutará operativos de inspección a nivel nacional para decomisar todo cemento que no cumpla con los estándares exigidos.