Tegucigalpa, Honduras.- La cobertura escolar en Honduras se mantiene como uno de los principales desafíos de quienes dirigen el sistema educativo.
Según datos de matrícula de la Secretaría de Educación (Seduc) y de la población en edad escolar del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) analizados por EL HERALDO se observa que el año pasado hubo 1,061,112 menores que no entraron al sistema.
De una población estimada de 2,855,979 niños y adolescentes entre 5 y 17 años, únicamente 1,794,867 se matricularon en el año lectivo 2025.
El dato refleja que la cobertura escolar apenas alcanzó el 62.9%, lo que significa que casi cuatro de cada diez menores en edad escolar quedaron fuera del sistema educativo formal.
Es decir, que por cada 100 niños, niñas y adolescentes de entre 3 a 17 años, hay 37 que no asistieron a un centro educativo.
La baja cobertura sigue siendo en el nivel medio, o sea, secundaria; el 39% de los menores están inscritos en el sistema, el resto que son más de 347,000 adolescentes no fueron matriculados.
Le sigue prebásica, donde hay cerca de 300,000 menores de 3 a 5 años que no entraron al sistema; mientras que en el nivel de básica la cobertura fue de 76.62%, es decir, que siete de cada 10 menores de entre 6 a 14 años están en el sistema.
Factores como migración, trabajo infantil, inseguridad alimentaria y limitaciones económicas en los hogares hondureños siguen incidiendo directamente en la baja matrícula.
Sin embargo, el magisterio añade a la lista problemas históricos como la infraestructura escolar deficiente, falta de docentes en algunas regiones y limitaciones en programas de apoyo escolar.
"Se deben crear nuevas plazas, pero para eso se debe aumentar el presupuesto para contratación de nuevos docentes, abrir nuevos centros educativos en las zonas rurales con una orientación técnica actualizada y llamativa", señaló el profesor Erick Hernández.
El coordinador del Observatorio de la Educación de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM), Mario Alas, manifestó que también se deben crear estrategias para aumentar la matrícula, como la entrega de libros de texto y el cambio de una nueva malla curricular.
Para este año escolar las autoridades de Educación se plantearon como meta inscribir a más de dos millones de estudiantes al sistema; sin embargo, expertos advierten que si no se crean las condiciones para incentivar a los padres y a los estudiantes es probable que fallen.
Alas señaló que muchos de los estudiantes, incluso los padres de familia, están perdiendo la confianza en el sistema educativo hondureño, pues consideran que el sistema educativo sea un factor para propiciar la movilidad social.
Por su parte, Onan Cálix, dirigente magisterial, señaló que las autoridades educativas deben crear programas de apoyo social para ayudar a que los niños y niñas entren al sistema y permanezcan en él.
Recomendó entrega de útiles escolares, libros de texto, alimentación escolar, becas de excelencia académica y de asistencia social para los alumnos que son de escasos recursos económicos.
De acuerdo a los lineamientos dados a los maestros y directores de los centros educativos, para este año el período de matrícula cerró hasta el 28 de febrero.
"Salvo casos excepcionales de alumno en condición de vulnerabilidad quienes serán matriculados en el marco del Protocolo de Inserción o Reinserción establecido", indican las autoridades.
En los últimos años las autoridades anteriores no lograron superar los 1.8 millones de estudiantes, por lo que superar esa cifra será un enorme reto para las autoridades.
Desde el 2020 Honduras no logra alcanzar la matrícula de dos millones de hondureños inscritos al sistema educativo.