Una vez más EL HERALDO y la campaña de Soli-Diario, La Maratón del Saber, pusieron en práctica la solidaridad.
Para ello se recorrió desde la capital, aproximadamente, 300 kilómetros y así llegar a la aldea de Soloara, municipio de Santa Elena, departamento de La Paz, cerca de la frontera con El Salvador.
A través de este valor humano por excelencia (la solidaridad), se logró que Melisa Gómez cambiara la descolorida bolsa plástica donde llevaba sus pocos útiles escolares por una mochila. Y su regocijo fue aun mayor cuando en el interior encontró cuadernos, lápices, colores, borrador y sacapuntas.
Además de tener los materiales necesarios para recibir clases en su escuela José Trinidad Reyes, cambió sus desgastadas pantuflas de hule por un par de zapatos nuevos.
Ahora sobre las calles polvorientas de la remota y abandonada comunidad, sus pies marcarán las huellas de unos zapatos nuevos.
Renace la esperanza
En este rincón catracho dominado por la pobreza, con una población de 600 habitantes, a EL HERALDO se le espera con los brazos abiertos, pues es de las pocas empresas que llega a compartir buenas noticias.
Y es que al igual que a Melisa Gómez, a 87 alumnos del centro educativo EL HERALDO, y la Fundación Buckner de Honduras, les hizo renacer la esperanza de volver a las aulas de clase.
Esta vez no solo les entregó mochilas con cuadernos, sino que también zapatos para que sus pies maltratados por caminar largas distancias para llegar a su escuela anden protegidos.
Con la entrega de mochilas y zapatos logramos que en los rostros sudorosos y tostados por el sol de los pequeños se dibujaran sonrisas de alegría y agradecimiento. “Yo le agradezco a EL HERALDO porque siempre nos ayuda. Gracias por las mochilas y por los zapatos”, manifestó Edgar Amaya, alumno del quinto grado, a la vez que no dejaba de ver sus pies calzados y expresar nuevamente: “Son suavecitos”.