La carpa de denuncias contra la venta de pólvora instalada en la plaza Central comienza a dar resultados.
El juez de la Policía Municipal, Fredy Casasola, informó que en dos días de trabajo se han recibido unas 14 denuncias que serán investigadas en las próximas horas.
Según los encargados de la mesa receptora de denuncias, la mayoría de las personas se quejan de que “ya no soportan los estallidos de los morteros en sus barrios y colonias”.
La campaña Cero Pólvora es aceptada por la población, al grado que algunas personas solicitan que la medida debería de ser en todo el territorio nacional.
Y es que en la temporada navideña el acto ilícito es difícil de controlar, dijo Casasola.
No obstante, motivó a la población a que llegue a la carpa de la Alcaldía a interponer sus quejas sobre este producto.
El objetivo de esta unidad móvil es que la población denuncie la comercialización y distribución de los explosivos.
Solo en 2011 se decomisó pólvora valorada en 1.5 millones de lempiras.