Tegucigalpa, Honduras.– El puente Juan Manuel Gálvez, cuya rampa izquierda colapsó durante la madrugada del pasado 5 de abril de 2025, será reconstruido a partir de septiembre, según proyecciones de la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT).
Aníbal Ehrler, ministro de la SIT, explicó a EL HERALDO que el proyecto de reactivación y reconstrucción se encuentra en proceso de licitación, el cual será anunciado en los últimos quince días de abril.
“Tenemos la reparación de la rampa que falló en el paso a desnivel Juan Manuel Gálvez. Esa licitación será lanzada la próxima semana”, explicó Ehrler.
Además, indicó que, una vez adjudicado el contrato, la reconstrucción iniciará en junio para ser finalizada durante la recta final del tercer trimestre de 2026, es decir, 17 meses después del colapso de la estructura vial.
“Esperamos que para el mes de junio ya estemos reconstruyendo esa rampa y que esté terminada en septiembre”, añadió.
Causas
Informes realizados por la SIT señalan que el colapso del puente ocurrió tras una combinación de factores estructurales y operativos que comprometieron su resistencia, ya que el colapso sucedió tras un deterioro progresivo a causa del sobrepeso vehicular constante, sumado a posibles deficiencias en los materiales utilizados durante su construcción.
Además, se identificaron fallas en los cálculos de diseño relacionados con la capacidad de carga de la infraestructura, lo que debilitó la viga del ala izquierda, que habría provocado que esta cediera tras el paso de una rastra de alto tonelaje durante la madrugada del incidente.
Ante este escenario, Ehler aseguró que el puente no solo será reconstruido, también será sometido a un rediseño estructural para evitar fallas similares en el futuro.
Cabe destacar que la rampa colapsada conectaba la colonia 21 de Octubre con el Anillo Periférico, una de las arterias más transitadas de la capital, por lo que su rehabilitación es considerada prioritaria para la movilidad urbana.
La obra completa del paso a desnivel contó con un presupuesto de 7.2 millones de dólares —equivalentes a unos 183 millones de lempiras al momento de la construcción—, lo que, según conductores, incrementa la presión pública para garantizar que la reconstrucción cumpla con estándares de calidad más estrictos