Tegucigalpa, Honduras.-En el marco del juicio político contra el magistrado del Tribunal de Justicia Electoral (TJE), Mario Morazán, José Antonio Barahona, padre de la magistrada fallecida Miriam Barahona, brindó un testimonio en el que denunció un patrón sostenido de insultos, humillaciones y trato degradante contra su hija dentro de la institución.
Barahona afirmó que compareció por un deber moral con su hija y con el país, y aunque reconoció que su testimonio es de oídas, aseguró que se basa en conversaciones diarias con la funcionaria, quien le relataba constantemente lo que vivía en su entorno laboral.
Según su declaración, los hechos habrían iniciado tras la llegada de Morazán al TJE el 24 de marzo de 2024, momento a partir del cual —sostuvo— comenzaron los ataques verbales directos contra Miriam Barahona. Indicó que estos episodios se registraban de forma reiterada tanto en los pasillos como en las sesiones del pleno.
El testigo señaló que el trato era diferenciado, ya que —según afirmó— otro magistrado hombre no recibía el mismo tipo de agresiones, por lo que sugirió que podría haber existido un componente de discriminación de género.
Durante su intervención, Barahona detalló algunas de las expresiones que, según relató, eran dirigidas a su hija de manera constante:
“Desde que llegó ese tipo, ellos creo que son malos copiadores y si ustedes se acuerdan de una frase que casi la patentó el dictador Chávez, ‘que hiede a azufre', la utilizaba muy frecuentemente. Cuando se le acaba ese cartucho, me van a disculpar por el lenguaje, pero no es mío, es de él, y hasta me cuesta decirlo, le decía en los pasillos ‘que huele a mierda acá’ y solo estaba con ella, o sea, el insulto era directo. De ahí se refería, pues eran expresiones de impotencia de su parte porque yo creo que él conocía la hoja de vida de mi hija, porque, y como lo dije anteriormente, la hoja de vida de esa rata no es ni el 0.001% de lo que es la hoja de vida de mi hija, y le decía que era una incapaz física y mental y esto lo comenzó a decir cuando mi hija llegaba en silla de ruedas al TJE, que era incapaz, que no sabía redactar sus resoluciones, todo ese tipo de sandeces”.
El padre de la magistrada sostuvo que este tipo de conductas no solo fueron constantes, sino que se intensificaron con el paso del tiempo, incluso cuando su hija enfrentaba problemas de salud que la obligaban a asistir en silla de ruedas.
Asimismo, cuestionó las motivaciones detrás del comportamiento atribuido a Morazán, planteando dudas sobre si actuaba por iniciativa propia o bajo la de terceros.
El testimonio se suma a otros presentados en el juicio político, en el que se investigan posibles abusos, conductas irregulares y afectaciones al funcionamiento del Tribunal de Justicia Electoral durante el proceso electoral de 2025.