Tegucigalpa, Honduras.-La secretaria general del Consejo Nacional Electoral (CNE), Thelma Cristina Martínez, brindó este martes 14 de abril su testimonio como tercera testigo en el juicio político contra el consejero Marlon Ochoa, donde expuso una serie de irregularidades, conflictos internos y presiones externas que, según afirmó, afectaron el funcionamiento del órgano electoral.
Martínez explicó que, como parte de sus funciones, tenía la responsabilidad de asistir a todas las sesiones del pleno convocadas por la presidencia del CNE. Sin embargo, señaló que el ambiente dentro de la institución se tornó “demasiado hostil” después del proceso electoral primario.
Durante su declaración, denunció lo que calificó como una “intervención desmedida” del Ministerio Público (MP) en asuntos del CNE. Aseguró que nunca había observado una actuación tan insistente por parte de ese ente, particularmente dirigida contra las consejeras y el personal administrativo, lo que generó un trato desigual y un ambiente de presión constante.
Según la funcionaria, esta situación provocó incluso la renuncia de algunos empleados, especialmente tras el proceso de adjudicación del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP).
Martínez también reveló que el CNE enfrentó una paralización institucional a partir del 9 de julio, debido a problemas en el pleno. Recordó que, conforme al artículo 19 de la normativa electoral, el pleno debe reunirse al menos una vez por semana en período electoral, pero indicó que la última sesión se realizó el 4 de agosto.
En ese contexto, afirmó que las ausencias del consejero Marlon Ochoa fueron “injustificadas”, lo que habría contribuido a la falta de funcionamiento del organismo.
La secretaria general sostuvo además que se negó a participar en la emisión de una declaratoria que consideraba ilegal, lo que derivó en una serie de dificultades posteriores.
Uno de los principales obstáculos, relató, fue la publicación de la declaratoria en el diario oficial La Gaceta. Según detalló, aunque inicialmente se solicitó el espacio correspondiente, las autoridades dejaron de responder a las comunicaciones del CNE de manera inusual.
Ante esta situación, indicó que se levantaron al menos nueve actas notariales para dejar constancia de que funcionarios del CNE acudieron en reiteradas ocasiones a la Secretaría de la Presidencia sin ser atendidos.
“Nos manifestaban que tenían instrucciones de no recibirnos”, afirmó Martínez, quien sostuvo que esto evidenciaba una falta de voluntad para publicar la declaratoria.
Lamentó que gran parte del tiempo destinado al proceso electoral se utilizara para responder requerimientos del Ministerio Público. Asimismo, señaló que el consejero Ochoa no se pronunció ante diversas resoluciones, lo que la llevó, según dijo, a sugerir acciones al pleno con base en la información disponible y consciente de la responsabilidad de su cargo.
Finalmente, la secretaria afirmó que el consejero Ochoa se contactó con ella este martes, antes de ir a declarar, y solo afirmó que le preguntó si llegaría al Congreso, sin profundizar en la plática. Cabe mencionar que ninguno de los 9 miembros de la comisión especial tampoco profundizó en ese contacto entre la testigo y el acusado.