El lento proceso de rehabilitación del anillo periférico, que incluso se paraliza por horas, fue repudiado por los miles de capitalinos que transitan por la zona.
Y es que las reparaciones de la principal vía de descongestionamiento de la capital se han ejecutado con una extrema paciencia, al grado que en 10 días solo se han tapado los cráteres de dos tramos.
Lo insólito es que a pesar de los múltiples accidentes que se reportan por el pésimo estado de la calzada, que incluyen al menos 10 llantas de vehículos estalladas, un día se trabaja y otro no.
Según las quejas de los conductores, el lunes anterior habían bastantes máquinas y personal tapando baches, pero el martes se esfumaron como por arte de magia.
“Esto es una burla para la gente que urge tener el anillo reparado. Por acá circulan miles de carros que se dañan por esos cráteres. Yo no entiendo cómo dicen que lo reparan si yo lo veo lo mismo”, denunció Carlos Martínez, conductor.
Y es que el riesgo, el miedo y la desesperación se adueñaron de nuevo de la paciencia de los más de cien mil conductores que por la zona transitan.
La indignación de las personas que viven en el ala sur de la capital es tal que hay advertencias: “Si no hay celeridad de la rehabilitación de este tramo entonces habrá protesta y toma de carreteras en los próximos días”.
Don Juan Guerra, comerciante y vecino de Choluteca, aseguró que su trabajo en la capital ya no tiene sentido.
Este humilde ciudadano, que se dedica a la venta de mariscos, manifestó que transita este tramo por obligación.
La poca ganancia que queda de las ventas se termina en el anillo periférico por el exceso de combustible que gasta en la zona, producto de múltiples congestionamientos.
Del temible “corredor de la muerte” no hay quien no sea víctima.
En la zona hay volcamientos a la orden del día, deterioro de vehículos y cantidades enormes de combustible gastado.
Las estadísticas de la Dirección Nacional de Tránsito (DNT) indican que al menos 19 accidentes se reportan a diario por el estado del anillo.
Solo en el tramo de la casa de repuestos Barjun se encuentran tres enormes agujeros que entre el miércoles pasado y hoy se dañaron 20 vehículos.
El problema más grave es el estrés y el dolor de cabeza de las personas que llegan hasta con dos horas de retraso a sus trabajos, citas médicas y centros de estudio.
Don Mario Rivas no dudó en acusar de “buen negocio” estar todos los días haciendo bacheos en la zona.
A su criterio, la reparación de este tramo es una buena fuente de ingresos para las autoridades de turno.
“Les encanta llegar con las cámaras a hacer show, una vez que la prensa se va, desaparecen y todo queda como estaba”, razonó.
Justificación
Sereno, con una amplia sonrisa y con una voz muy suave, el ministro de la Secretaría de Obras Públicas, Transporte y Vivienda (Soptravi), Miguel Ángel Gámez, insistió en que está trabajando.
El funcionario argumentó que las condiciones del tiempo son las que no han permitido que los trabajos sean continuos, ya que, según dijo, es imposible trabajar con asfalto en una superficie húmeda.
Gámez solicitó paciencia a la población y una vez más prometió entregarle a los capitalinos un bacheo de calidad.
Sin embargo, este reiterativo compromiso ya no es creído por los afectados.
Agregó que una rehabilitación seria del anillo no se realiza de la noche a la mañana, ya que en el lugar hay que realizar un trabajo que va mucho más allá de un simple bacheo.
En ese sentido señaló que luego del bacheo se hará una intervención de los drenajes que hay en todo el eje vial.
“Si no trabajamos en los sistemas de drenajes del anillo periférico vamos a gastar pólvora en zopilote”, expresó en un tono jocoso.
Ante los múltiples cuestionamientos del porqué no se ha terminado la última etapa de la vieja obra, acusó que los trámites burocráticos no han permitido que los trabajos inicien.
La parte del proyecto que le corresponde a Soptravi ya está lista, aseveró.