Un verano crudo y fuerte augura para los capitalinos el informe de Perspectiva Climatológica realizado por la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco).
Según el análisis, basado en el estudio de la variabilidad climática en el océano Pacífico, este año en el territorio nacional se sufrirá el fenómeno El Niño, que se caracteriza por largas temporadas secas.
De acuerdo al estudio, la categoría del fenómeno es moderada y muy similar a la que se vivió en 2002, cuando las temperaturas máximas alcanzaron los 32 grados centígrados.
José Ernesto Salgado, meteorólogo de Copeco, explicó que la influencia de El Niño significa para los capitalinos una mayor exposición a la radiación a causa de las elevadas temperaturas, una extensión del período de la canícula y disminución de las lluvias.
“En la capital históricamente cada año caen 880 milímetros de lluvia en períodos de tres tormentas por cada cinco días, pero bajo la influencia de El Niño este rango baja a una lluvia por cada cinco días”, detalló.
La influencia del fenómeno se evidencia desde ya en un incremento de los niveles insoportables de temperaturas de entre uno a tres grados.
“Todo depende de la intensidad del fenómeno, esperamos tener un pronóstico consolidado del cinco al 10 de abril que nos permitirá ratificar esta perspectiva inicial”, indicó Salgado.
El mes más caluroso de la temporada seca será abril, incluso se espera que se presente el día más caluroso del año -el primer paso del sol por el cenit- en la semana del 25 al 30.
Además se espera que la canícula, el período de la temporada seca entre el verano y las época de lluvias, se prolongue este año.
Represas de la capital están a la mitad de su nivel
Los embalses que abastecen de agua a la capital ya sufren el efecto de las elevadas temperaturas.
El nivel de la represa La Concepción es de 21.64 millones de metros cúbicos, que representan el 59.96 por ciento de su volumen máximo de 36.24.
Los Laureles almacena 6.07 millones de metros cúbicos que representan el 57.77 por ciento de su nivel máximo de 10.5 millones de metros cúbicos.
Por su parte, la fuente superficial de El Picacho mantiene una producción de 500 litros por segundo.
Según las autoridades del Servicio Nacional de Acueductos y Alcantarillado (SANAA), estos niveles son adecuados para mantener un abastecimiento hasta el mes de septiembre.
Sin embargo, en diferentes barrios y colonias se redujo el horario de distribución del suministro en dos horas, pasando de 12 a 10 horas como parte del denominado horario de verano.
Carlos Hernández, gerente de la División Metropolitana del ente, reveló que en abril se podría realizar una revisión del programa de distribución, pues en esta fecha se agudizará la temporada seca.
“Vamos a administrar el recurso de la mejor manera”, dijo.