Comayagua, Honduras.- A raíz de una discordancia que arrastraban desde algunos años, un hombre decidió acabar con la vida de uno de sus cuñados, creyendo que con ello se terminaría el problema.
El suceso violento acaeció el pasado domingo -12 de julio- en la aldea Río Blanco, perteneciente al municipio de Comayagua, en la zona central del país.
Mauro Pineda Muñoz salió de su casa, en Río Blanco, con la intención de hacer una compra en una pulpería cercana a su casa; eran las 6:00 de la mañana. Cuando el hombre de 46 años de edad iba de regreso hacia su casa, lo interceptó su cuñado; solo cruzaron unas palabras y el hombre disparó con su arma de fuego en tres ocasiones, matando en el acto a Mauro.
El escándalo provocado por las detonaciones de arma de fuego llamó la atención de los aldeanos, quienes salieron de sus viviendas para saber qué pasaba en la calle. Al salir, vieron tirado a Mauro Pineda, ensangrentado y ya sin vida.
El agresor, de quien los familiares prefirieron revelar el nombre, fue visto corriendo por una de las calles de la comunidad, después de herir de muerte a su familiar por afinidad.
Falta de recursos
El cuerpo sin vida de Pineda Muñoz fue ingresado a las 4:15 de la tarde de ese mismo domingo a la morgue del Ministerio Público (MP), en la capital, pero debido a la falta de recursos económicos, su familia no había podido venir hasta esta ciudad a retirar el cadáver en Medicina Forense.
Fue hasta hoy martes -14 de julio- que los parientes del malogrado agricultor pudieron hacer el viaje desde Río Blanco, para poder hacer los trámites de retiro del cadáver.
Don Rufino Pineda, hermano mayor del difunto Mauro, confesó que, en efecto, fue un cuñado quien disparó contra él, explicando que habían tenido problemas, sin detallar la razón, pero que debido a ello sucedió el hecho violento.
A eso de las 10:00 de la mañana, los restos mortales de Mauro Pineda fueron llevados hasta el departamento de Comayagua.