La afirmación de que Honduras es “puente para el paso de la droga” podría cambiar dentro de poco a la de “país procesador de droga”.
Al menos eso es lo que podría interpretarse luego del hallazgo de una bodega en la colonia San Roberto de Sula, en San Pedro Sula, con insumos para el montaje de laboratorios para procesar droga en el país.
Esta situación ha puesto en alerta a las autoridades porque temen que la red internacional podría haber establecido varios centros de procesamiento.
El equipo, que según las autoridades fue importado desde Colombia, fue encontrado el domingo en un operativo dirigido por la Fiscalía del Crimen Organizado, en coordinación con la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico (DLCN), donde calculan que por el número de piezas encontradas, las mismas serían destinadas para el montaje de al menos dos narcolaboratorios.
“Encontrar equipo para narcolaboratorios nos preocupa, porque la red estaba exportando desde Colombia los insumos para montar estos centros de procesamiento. Creemos que estaban a punto de instalar dos más, además de los que suponemos se han establecido en el país”, dijo un agente de la DLCN que participó en los allanamientos en que se incautaron 11 residencias.
Los hallazgos
En el allanamiento ejecutado por la DLCN en un plantel de transporte de la residencial San Roberto de Sula se encontró una cisterna con un químico, al que se le practicaron las pruebas toxicológicas para determinar el tipo de sustancia que había en su interior.
En el mismo patio del local había una caldera al aire libre, donde además, en un contenedor azul se encontraron varios equipos que los agentes afirmaron que podrían haber sido utilizados para el montaje de un laboratorio clandestino. “En el registro encontramos una pequeña muestra de pasta que será analizada en los próximos días. El químico que está en la cisterna podría tratarse de acetona, pero serán las pruebas toxicológicas las que confirmarán ese extremo”, dijo el agente de la DLCN.
La red
El año 2009 marcó el inicio de una operación de seguimiento a las actividades que ejecutaba la red internacional conformada por mexicanos, colombianos, guatemaltecos y hondureños que formarían parte del cartel de Sinaloa. Los informes de la DLCN establecen que el cabecilla en el país de la organización es un mexicano que junto a siete de sus familiares venían haciendo grandes operaciones de trasiego de droga en Honduras.
A esta red se le adjudica la operación que el 16 de agosto de 2010 ejecutara la Policía Nacional cuando tras darle seguimiento a una avioneta que surcaba cielos hondureños logró decomisar 500 kilos de cocaína.
La droga fue incautada en una volqueta, después de haber sido descargada de la aeronave. El alucinógeno fue hallado en el compartimiento oculto del pesado vehículo cuando salía de la colonia Victoria, del sector López Arellano, de Choloma, Cortés. El 10 de marzo de 2011, una inspección efectuada por la Policía y Fiscalía contra el Crimen Organizado llevó al hallazgo del primer narcolaboratorio en el país, ubicado en la comunidad de Cerro Negro, Omoa, Cortés, el que según la DLCN es parte del operar que esta red ejecuta en Honduras.
El grupo de al menos unas 83 personas estaba, según información de la DLCN, bajo el mando de un mexicano que se había establecido en Honduras.
Oficial implicado
En el megaoperativo, que las Fiscalías del Crimen Organizado y Privación de Dominio, junto con la DLCN y el Ejército ejecutaron en 24 puntos del país el pasado fin de semana, por primera vez se logró la captura de siete personas, entre ellas un subcomisionado de Policía identificado como Normando Rafael Lozano López.
El oficial fue detenido en su residencia de Quintas San Miguel, de Choloma, adonde se le encontró la suma de 226,000 dólares que, de acuerdo con las autoridades, después de un seguimiento de seis meses, era el pago de varias operaciones que Lozano realizó para la organización.
“Se le seguía la pista al oficial, el que se ha determinado que actuaba como un facilitador de la organización para pasar por los controles policiales en diferentes puntos del país”, dijo el investigador.
Mensajes de advertencia
En el registro que las autoridades le hicieron al celular del subcomisionado se encontraron mensajes que desde el miércoles anterior lo alertaban de los allanamientos que las autoridades ejecutarían. Pese a las advertencias, el oficial no tomó en serio los avisos y por eso no huyó.
“Había avisos para el oficial, hacemos rastreo de los contactos para establecer quién fue el que fugó información de la operación. Eso limitó el operar porque de 83 órdenes de captura solo se concretizaron siete y por eso parte de la estructura no pudo ser capturada”, dijo el investigador.
En un hotel de la ciudad fueron detenidos los hermanos y pilotos colombianos Fabricio Alejandro y Alexander Martínez Contreras, los que según registros migratorios tenían 11 días de haber llegado al país.
Según las autoridades, los dos extranjeros habían georeferenciado la ubicación de pistas clandestinas, se supone que para tener las coordenadas ante posibles vuelos que los mismos harían con droga al país. “Habían visitado varios lugares y estaban monitoreando puntos que son identificados porque se han establecido pistas clandestinas, ya tenían en un GPS que les fue encontrado las coordenadas de estos puntos, imaginamos que para vuelos que ellos mismos harían desde Sudamérica a Honduras”, apuntó el investigador.