La Fiscalía de Derechos Humanos ya tiene identificado quién sería el militar que le disparó a un menor, causándole la muerte.
El crimen del adolescente
Ebed Jaasiel Yánez Cáceres (15) aconteció la madrugada del domingo 27 de mayo en un operativo militar realizado en el oriente de la capital.
Obligados por la presión popular en los medios de comunicación, la institución castrense puso a disposición del Ministerio Público a siete efectivos que participaron en el operativo.
De inmediato, la Fiscalía de Derechos Humanos inició la investigación con la toma de declaraciones.
En las declaraciones, los investigados entraron en una serie de contradicciones. En estas declaraciones se señala a tres militares como los responsables directos del crimen.
“Hay un dato bastante concreto de quiénes pudiesen ser las personas directamente responsables”, expresó a EL HERALDO el fiscal especial de
Derechos Humanos, German Enamorado, quien denunció amenazas a muerte en su contra.
Los nombres de los involucrados no fueron revelados.
Prueba balística
La Fiscalía de Derechos Humanos completó este lunes el envío a Medicina Forense de las armas decomisadas a las Fuerzas Armadas de Honduras.
Esto a efecto de que se les practique una prueba de balística que determine cuál arma fue la que disparó y quién la tenía asignada.
A un primer lote de 14 armas se le practica el peritaje balístico, a estas se suman las 18 remitidas ayer.
Además, la Fiscalía solicitó una orden judicial para proceder al vaciado de llamadas telefónicas realizadas desde teléfonos celulares de los sospechosos.
No se descarta la evacuación de otras diligencias aún no detalladas, para concluir la investigación y proceder a interponer el requerimiento fiscal.
“No preciso la fecha, pero sí habrá deducción de responsabilidades”, afirmó el fiscal.