Los ataques armados en contra de operarios del transporte urbano e interurbano suman y siguen en la capital.
La tarde de ayer, un supuesto sicario que se conducía en una motocicleta disparó contra un autobús rapidito en la carretera que conduce a Olancho, lo que dejó el saldo de dos heridos y otra persona con lesiones leves.
Entre los heridos de bala está el motorista Wilmer Alexander Silva Cárcamo, conductor de la unidad de transporte de la empresa Sierrita, que cubre la ruta de Tegucigalpa a Guaimaca, Francisco Morazán, quien recibió dos balazos en la pierna izquierda.
La Policía también identificó a una menor de 14 años, quien presenta una herida de bala en el rostro.
Otra mujer de la tercera edad, de la cual no se dio a conocer el nombre, resultó con lesiones producto de esquirlas de los vidrios quebrados en ventanas de lado izquierdo del automotor.
Las tres personas fueron trasladadas al Hospital Escuela Universitario (HEU) en ambulancias de la Cruz Roja a recibir la asistencia médica oportuna, mientras que el malhechor logró darse a la fuga.
Atentado criminal
Un testigo relató que eran alrededor de la 1:00 de la tarde cuando el autobús color amarillo y verde circulaba de la capital hacia el municipio de Guaimaca con unos 14 pasajeros a bordo.
A la altura del crematorio municipal se aproximó un hombre que perseguía a la unidad de transporte en una motocicleta con una pistola en la mano y en marcha comenzó a disparar por el lado del conductor.
Silva Cárcamo bajó la velocidad, mientras que el pistolero siguió la marcha, pero más adelante dio la vuelta y de regreso volvió a disparar de frente con la intención de consumar el crimen.
Ya herido en la pierna, el chofer decidió seguir la marcha a pedir auxilio a la posta de la Policía ubicada a pocos metros de la Procesadora Metropolitana de Carnes (Promdeca), kilómetro 9 del eje carretero.
Los policías asignados a la estación pidieron auxilio a la Cruz Roja, por lo que paramédicos se movilizaron en dos ambulancias y trasladaron a los heridos al principal centro hospitalario de la capital.
Técnicos de la Sección de Inspecciones Oculares de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) se movilizaron hasta el lugar a realizar la requisa en busca de indicios que puedan conducir a identificar y capturar al supuesto sicario.
Se constató que el automotor presenta siete perforaciones de bala en el lado izquierdo y en la parte frontal, sin incluir los disparos que destruyeron los vidrios laterales.