Un atentado criminal se produjo la mañana de este sábado en contra de una familia que reside en el bloque G, casa 7215, de la residencial Las Hadas.
Personas que no han sido identificadas por la Policía llegaron en dos oportunidades a disparar en contra del inmueble, donde, afortunadamente, no se reportaron víctimas mortales, a pesar de que en el interior se encontraron alrededor de 26 ojivas.
En el informe preliminar se establece que a eso de las 2:00 de la mañana se escucharon los primeros disparos en la residencia, cuya propietaria fue identificada como Dalila Sequeira Valladares.
Dos horas más tarde, los antisociales volvieron a llegar al mismo lugar y volvieron a disparar sin que nadie se haya dado cuenta, a pesar de que a pocos metros se encuentra ubicada la residencia del general René Osorio Canales, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras.
En el lugar de los hechos se mencionó de forma extraoficial que Dalila Sequeira Valladares es pariente de un comisionado de Policía, quien se encuentra en estado de disponibilidad dentro de la institución policial.
Denuncia
A pesar que el incidente ocurrió en horas de la madrugada, los miembros de la Policía fueron notificados hasta a las 11:00 de la mañana, desplazándose al lugar al menos ocho patrullas con agentes de inspecciones oculares y de la Policía Preventiva
Hasta el lugar de los hechos llegó el subjefe de la Policía Metropolitana 1, subcomisionado Walter Amaya Amaya, al igual que algunos miembros de las Fuerzas Armadas.
Amaya Amaya dijo que se desconocen las causas por las que se produjo el incidente y quiénes lo perpetraron, por lo que será objeto de investigación.
“No podemos decir a qué se debe este atentado ni quiénes lo protagonizaron, por lo que un equipo especial de agentes de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC), se va a encargar de hacer las averiguaciones”, dijo el oficial.
Otro de los agentes, que no reveló su identidad, manifestó que los disparos fueron de fusiles calibre 5.56 milímetros.
Algunos de los múltiples disparos impactaron en la pared frontal de la residencia y otros en las celosías, mismas que quedaron parcialmente destruidas.