Sucesos

Acribillan a cinco personas en Olancho

Tres adultos y dos menores de edad fueron asesinados con armas AK-47. Unos 300 casquillos se encontraron en el lugar.

19.03.2013

La misión era acabar con la vida de las víctimas. Las ráfagas de disparos de AK-47 cesaron hasta que los cinco fallecidos dieron el último suspiro.

Se trata de una nueva matanza protagonizada por al menos ocho sujetos fuertemente armados y que ocurrió en el departamento de Olancho, específicamente en Jutiquile, Juticalpa. En el hecho, otras dos personas resultaron heridas y dos de los que se encontraban en el grupo atacado huyeron del lugar en veloz carrera, según vecinos.

Las personas que quedaron heridas de inmediato fueron trasladados al Hospital San Francisco, en Juticalpa, en vehículos particulares, con el fin de salvarles la vida. El hecho se registró cerca de las 3:45 de la tarde, en una de las carreteras de la comunidad.

Entre las víctimas mortales se identificó a Óscar Roney Ulloa Isaula, de 15 años, Orle Danilo Ortiz, de 38 años, José Hernán Pacheco, de 25 años, Juan Fernando Cáceres, de 16 años, y Miguel Rafael Galeas, de 50 años.

Los heridos son Óscar Wilfredo Sánchez, de 36 años, y un menor de 13 años, de quien por razones obvias se omite el nombre. Las víctimas, luego de ser ingresadas en el centro hospitalario, fueron custodiadas por elementos de la Policía Nacional.

Según versiones de los vecinos, un grupo de hombres fuertemente armados llegaron al lugar a bordo de dos vehículos y preguntaron por dos personas, de las cuales una de ellas logró huir sin rumbo conocido, sin embargo, no trascendieron los nombres ni la causa por la cual las buscaban para asesinarlas.

Las víctimas al momento de perder la vida se encontraban bajo la sombra de un frondoso árbol, mientras esperaban que se les llenaran unos baldes con suero que extraían de uno de los tubos que llegan desde una descremadora de productos lácteos.

De acuerdo con testigos oculares, cada tarde decenas de personas acuden a este lugar en busca del líquido que sale de la planta procesadora, para alimentar a los cerdos, producto que obtienen de manera gratuita.

En la escena del crimen se encontraron más de 300 casquillos, según versiones de las personas que se acercaron a la zona luego de reportarse el hecho sangriento.

A la zona también se hicieron presentes miembros del Cuerpo de Bomberos, pues recibieron una llamada de auxilio a las 4:15 de la tarde, pero al llegar las personas habían fallecido y los heridos ya eran trasladados en vehículos de vecinos.

Hasta el lugar del asesinato se presentaron miembros de la Policía Nacional y fiscales del Ministerio Público para proceder con el reconocimiento legal de los cadáveres.

Gustavo Sánchez, jefe departamental de la Policía en Olancho, informó que uno de los vehículos utilizados en el ataque fue abandonado.

“Información preliminar indica que uno de los fallecidos sería el objetivo de los asesinos. Las víctimas eran gente humilde que venía a comprar suero para alimentar a los cerdos. Los asesinos dejaron abandonada la camioneta en la aldea El Cedral, a unos diez minutos de donde fue el ataque”, informó el oficial.

Cuatro equipos buscaban a los asesinos, la Fuerza de Tarea Boquerón junto a investigadores, para detener al grupo de hombres armados y establecer el móvil que originó el ataque.

En el momento en que los cuerpos eran trasladados a Tegucigalpa para realizar la autopsia, familiares presentes en la escena aseguraron que eran personas inocentes.

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