Viajaron con sus maletas cargadas de medicinas. Son especialistas que abandonaron su comunidad natal Cleveland, Ohio, con un solo fin, atender a miles de personas de la ciudad de las colinas que presentaran alguna dolencia física.
El grupo de médicos fue conformado por 50 especialistas, en diferentes áreas médicas, todos miembros de la Iglesia Católica en Estados Unidos.
La brigada se realizó en las instalaciones de la escuela Francisco Morazán, ubicada en la colonia Nueva Esperanza, de la ciudad de Danlí.
Los especialistas brindaron asistencia en las áreas de odontología, medicina general, dermatología, oftalmología y pediatría.
Los médicos llegaron para apoyar la labor de los miembros del Cuerpo de Bomberos en la comunidad.
Félix Castillo, comandante del Cuerpo de Bomberos, manifestó que dentro del plan anual de la institución de socorro se establece la realización de varias brigadas médicas.
Para el próximo mes de febrero se espera realizar una jornada de atenciones en el municipio de Jacaleapa.
'Tenemos varias solicitudes de diferentes sectores para realizar las brigadas y hemos comenzado con la colonia Nueva Esperanza', explicó Castillo.
La brigada se extenderá por tres días y las atenciones y las medicinas que reciben los pacientes son gratis.
Mauricio Erazo, médico de enlace, dijo que los medicamentos forman parte de una donación que hacen los galenos extranjeros a la ciudadanía. 'Esta brigada es una gran ayuda para las personas pobres de la ciudad.
Se estima que durante la jornada se examinarán 5,000 personas. En el primer día de atenciones miles de personas entre niños, jóvenes y adultos acudieron a la brigada.
Preclínica
Los pacientes antes de pasar con el especialista eran evaluados en una sala, con el fin de identificar el tipo de dolencia que presentaban.
'A cada uno de los pacientes se les realizó un expediente con el objetivo de que en las próximas brigadas se pueda conocer el avance que han tenido en el tratamiento del padecimiento que presentan', manifestó Erazo.
El coordinador de la brigada médica, el sacerdote Miguel Ausper, mencionó que esta es la séptima vez que visitan Honduras. 'Honduras es un país con necesidades, y es un verdadero privilegio contribuir con la salud del pueblo hondureño', confió.
Los beneficiados con la jornada asistencial se mostraron agradecidos, pues aseguran que pese a estar enfermos, no habían solicitado la asistencia por falta de dinero.
Una de las personas que logró ser atendida fue José Antonio Morazán, de 59 años, quien padece artritis.
'Estoy agradecido con los médicos, me recomendaron algunos medicamentos y que realizara ejercicios', aseguró Morazán.