Tegucigalpa. Establecer los límites del centro histórico, así como la ubicación y estado de los inmuebles culturales y de valor patrimonial, es indispensable para protegerlos y preservarlos.
Es por ello que el Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH) realizó un inventario de los bienes inmuebles culturales del centro histórico capitalino.
Actualmente, la zona está conformada por dos grandes sectores, pues se toma en cuenta la franja que pertenece a Tegucigalpa y la de Comayagüela, divididas por el río Choluteca.
La división comprende 1,500 metros cuadrados con un perímetro de 839 kilómetros. En este perímetro se contabilizan 229 bienes inmuebles patrimoniales, entre los que se encuentran edificios, calles, plazas e inmuebles.
El inventario se desglosa en 66 negocios y sedes de organizaciones, 84 viviendas, 31 edificios públicos, 28 parques, plazas, calles y 15 iglesias, según la categorización.
A cada uno de ellos se les asignó un número que permite buscar la ficha técnica donde se detalla su historia, desde su fundación y su estado actual.
Entre los edificios destacan el antiguo Palacio Municipal, la Biblioteca Nacional, la antigua Casa Presidencial y el edificio de Bellas Artes, y algunas calles como el sendero Brassavola, sendero La Leona, sendero La Hoya, las calles El Olvido, Las Damas y La Ronda, entre otras.
Empero, las autoridades del IHAH aseguran que el número de inmuebles puede aumentar con algunos edificios que están pendientes de inventariar, pues se gestiona la ampliación de los límites del centro histórico.
José Escober, jefe de la Unidad de Patrimonio Inmueble y Monumento del IHAH, asegura que la necesidad de ampliación nace para incluir inmuebles como el Estado Mayor Conjunto, en Comayagüela.
Además, falta inventariar inmuebles dentro del perímetro, como el Congreso Nacional, el Banco Central de Honduras (BCH) y el Castillo Bellucci.
Revitalización del centro
Aunado a la identificación de los inmuebles históricos y de carácter cultural, las autoridades municipales trabajan en la gestión de recursos para ejecutar un Plan de Desarrollo del Centro Histórico.
Arturo Suárez, titular de la gerencia del Centro Histórico, detalló que lo que se busca es crear un plan que se constituya en un marco jurídico para el desarrollo de este espacio patrimonial.
“Desde el 2008 cuando se inició el proceso de recuperación del centro sabíamos que es un proceso a 25 años, el tiempo ha pasado y hemos avanzado, se puede decir en un 15% de nuestra meta”, afirmó.
En el plan se trabajaría sobre ejes de desarrollo como la recuperación de la movilidad peatonal, rescate patrimonial (inmuebles, arte, cultura), mejoras en los espacios públicos, reactivación económica y comunal.
En miras hacia ese proceso se desarrollan algunas intervenciones como la instalación de la concha acústica, que se instaló con una inversión de 18 millones de lempiras, y un reciente acuerdo para formar el Distrito Cultural con el que se pretende mejorar la seguridad en todo el Paseo Liquidámbar a fin de mejorar la asistencia a eventos culturales en el Teatro Nacional Manuel Bonilla y el Museo para la Identidad Nacional (MIN), suscriptores del acuerdo.
A largo plazo se planifica recuperar el Parque La Concordia, el antiguo Palacio Municipal y la Plaza Central, donde se pretende mejorar el entorno de la estatua ecuestre de Francisco Morazán y el equipamiento urbano del área donde actualmente se ubica una fuente.
“Estamos preparando las bases de licitación para estos proyectos y gestionando los fondos con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID)”, detalló Suárez.
Otro de los programas en puerta son la ampliación del Paseo Liquidámbar hasta el Teatro Manuel Bonilla, la compra de inmuebles como la Casa Casco para instalar un centro documental y la construcción de complejos habitacionales para unas 400 familias.