Tegucigalpa

Los estragos que dejó la tormenta en Tegucigalpa y Comayagüela

Unas 150 viviendas dañadas y calles anegadas de basura, el rastro que dejaron las lluvias. Retiran 1,200 toneladas de desechos.

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26.03.2013

En medio de los destrozos que dejó la tormenta que se desató en la capital la tarde-noche del lunes, los capitalinos trataban de recuperar la calma.

Un ambiente desolador se observaba en las calles y avenidas de los 20 barrios y colonias afectados por inundaciones, árboles caídos y desprendimiento de techos.

Los ciudadanos afectados trataban de salvar del sedimento algunas de sus pertenencias y los propietarios de los vehículos varados procedieron al rescate de sus automotores con la ayuda de grúas.

Los 20 árboles que cayeron en los accesos a varias comunidades y en los principales bulevares eran retirados con la ayuda de motosierras por elementos del Cuerpo de Bomberos y empleados de la Alcaldía Municipal.

Por los destrozos en las calles y el lodillo acumulado, parecía que un huracán había sacudido el territorio del Distrito Central y no una tormenta de dos horas.

El inesperado diluvio dejó un rastro devastador que demostró de nueva cuenta el alto grado de vulnerabilidad de la capital.

Restauración

Desde tempranas horas de la mañana, las autoridades edilicias, cuerpos de socorro, miembros de las Fuerzas Armadas (FF AA), entre otras entidades realizaron recorridos por las zonas afectadas con el fin de evaluar los daños y realizar labores de limpieza.

Las labores de limpieza iniciaron en el sector conocido como Los Jucos, en el barrio Morazán, donde el desbordamiento de la quebrada La Orejona dejó anegadas de agua y sedimento unas 39 viviendas.

Las 39 familias afectadas hacían esfuerzos sobrehumanos por recuperar las pocas pertenencias que les dejaron las bravías aguas.

Después de una noche en vela retirando lodo y agua se dispusieron a contribuir en la jornada de limpieza que ejecutaban 50 miembros de las FF AA y personal del Comité de Emergencia Municipal (Codem).

Debido a las reiteradas inundaciones en la zona, las autoridades municipales anunciaron que prohibirán el alquiler de cuartos y viviendas en este sector.

Mientras tanto los vecinos del sector El Picachito, del barrio Buenos Aires, rescataban de la humedad sus enseres, pues los fuertes vientos despegaron el techo de siete viviendas.

Y la escuela Arturo Álvarez Calderón número 2 no escapó a las inundaciones, que destruyeron los salones de clases.

Hasta el lugar se desplazó el alcalde capitalino Ricardo Álvarez para entregar láminas de zinc a los afectados.

“En el sector de El Picachito vamos a responder de inmediato, es lamentable también ver cómo en la escuela Arturo Álvarez Calderón número 2, todo el techo de la parte alta del centro se ve levantado, el agua destruyó cuadernos y material didáctico”, apuntó Álvarez.

El edil afirmó que buscará apoyo a nivel del gobierno central para atender a los ciudadanos afectados por las emergencias.

Otro centro educativo que resultó dañado con el torrencial aguacero fue la escuela Honduras, ubicada en la colonia Alameda, donde se cayeron 10 metros de muro perimetral.

Cuadrillas enviadas por la Secretaría del Interior y Población se apersonaron en el lugar a realizar la limpieza. Y anunciaron que en los próximos días se trabajará en la reconstrucción del muro .

En los mercados capitalinos unos 50 puestos de venta fueron afectados, debido a que los sistemas de drenaje estaban anegados de desechos.

Para liberar la quinta y cuarta avenida de los desechos se envió una cuadrilla de 50 personas de las Microempresas de Barrido de la Alcaldía Municipal, además de un equipo de retroexcavadora y dos volquetas llegaron a la zona del desastre para a realizar la limpieza.

Dagoberto Padilla, jefe de las microempresas, informó que se recolectaron unas cien toneladas de desechos sólidos, entre botellas plásticos, cartones, desperdicios de frutas y verduras. Padilla insistió que en la zona de los mercados hace falta implementar la cultura de la limpieza.

Mientras tanto, otro equipo retiraba los restos de un árbol que se cayó frente a la Plaza La Merced, en la Calle Simón Bolívar. La calle se mantuvo cerrada por varias horas, razón por la que los vehículos y la ruta de transporte fueron desviados por el paseo Marco Aurelio Soto. Otros puntos expuestos a la vulnerabilidad fueron la colonia Kennedy, Miraflores y El Hogar, donde varias viviendas resultaron inundadas y destruidas por árboles caídos.

No solo la zona central del Distrito Central resultó afectada, en el valle de Amarateca 95 viviendas se encontraban con los techos destruidos en su totalidad.

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