Agrupaciones de pastores evangélicos van nuevamente a la carga contra de la Ley Marco de las Iglesias Evangélicas de Honduras, aprobada por el Congreso Nacional en 2011.
La aprobación de la mencionada legislación ha agudizado las diferencias entre los evangélicos, pues hay religiosos que aseguran que la misma beneficia a un grupo privilegiado de pastores, cercanos a líderes políticos del país.
Dado que la Corte Suprema de Justicia declaró inadmisible un recurso de inconstitucionalidad presentado contra la ley, lideres de iglesias en el departamento de Copán, en el occidente de Honduras, anuncian que en los próximos días realizarán movilizaciones en la capital.
Las acciones incluirían plantones en el exterior de las sedes de Casa de Gobierno, del Congreso Nacional y de la Corte Suprema de Justicia.
“Ley fue aprobada sin ser socializada con todos los sectores interesados y es discriminadora para todos los que nos son afiliados a la Confraternidad Evangélica de Honduras (CEH)”, manifestó Alfredo Padilla, presidente del Foro Intereclesiástico.
El religioso dijo que es necesario que se derogue la ley en cuestión y que se cree una nueva, mencionó que si las autoridades de Honduras no actúan a favor de su petición, llevarán el caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Antes de la aprobación de la polémica ley, las iglesias evangélicas eran consideradas por el Estado como organismos no gubernamentales, ahora son reconocidas como organizaciones religiosas exentas de impuestos.
Sin embargo, aquellos centros religiosos que no pertenecen a la Confraternidad Evangélica son excluidos de los beneficios.
De acuerdo al decreto aprobado por el CN, las nuevas iglesias evangélicas tendrán que contar con el visto bueno de la Confraternidad para hacerse representar como tales ante la Secretaría del Interior, de lo contrario continuarán siendo reconocidas como Ong.
Según el Foro Intereclesiástico, unas 18 mil iglesias evangélicas en Honduras están siendo discriminadas con la ley, misma a la que en su momento también se opusieron líderes de la iglesia católica.