Tegucigalpa, Honduras.- Más de 129 mil niñas, niños y adolescentes fueron retornados a Honduras desde 2014 hasta 2025 (en los últimos 11 años), señalan datos de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf).
Esto significa que el promedio anual de menores repatriados fue de unos 11,700, una cifra considerada alarmante debido a que se trata de un grupo vulnerable.
Solo entre el 1 de enero y el 30 de diciembre de 2025, la Senaf registró el retorno de 2,537 menores de edad. Informes oficiales apuntan a que el flujo de menores migrantes es una situación "que persiste desde la última década".
Wilmer Vásquez, director de la Coordinadora de Instituciones Privadas Pro las Niñas, Niños, Adolescentes, Jóvenes y sus Derechos (Coiproden), apuntó que el retorno migratorio de infantes evidencia una falta de garantías de derechos fundamentales históricos para la niñez hondureña.
"La problemática de la migración se mantiene y es una situación que nos preocupa mucho porque la niñez y adolescencia de este país debería estar siendo protegida por el Estado", apuntó.
El experto, además, señaló que el elevado número de menores retornados durante la última década evidencia un problema estructural que, a su criterio, requiere atención del Estado.
Incidencias
Las estadísticas de la Senaf muestran que históricamente la mayoría de las niñas, niños y adolescentes hondureños han sido repatriados desde Estados Unidos, México y Guatemala, países que concentran el mayor flujo migratorio de menores provenientes de Honduras.
Sin embargo, anualmente las incidencias de deportaciones registran variaciones: en 2014 fueron retornados 10,873 menores, mientras que en 2015 la cifra descendió a 8,378, es decir, una reducción del 22%.
No obstante, en 2016 los casos volvieron a incrementarse, aunque un año después el registro cayó a 4,823.
La tendencia volvió a cambiar en los años siguientes: en 2018 se contabilizaron 11,713 retornos y, para 2019, la migración infantil alcanzó su punto más alto con 25,990 niñas, niños y adolescentes retornados al país.
Posteriormente, los registros disminuyeron a 4,979 en 2020, pero repuntaron nuevamente a 12,194 en 2021 y a 15,928 en 2022. Hasta 2023, la Senaf reportó 758 menores retornados, cifra que aumentó a 8,501 en 2024.
Reapuntes y consecuencias
El director de Coiproden aseguró que el endurecimiento de las políticas migratorias de Estados Unidos no es suficiente para frenar la salida de familias hondureñas, ya que las causas que originan la migración permanecen latentes
"La niñez sigue huyendo y, a pesar del endurecimiento de las políticas migratorias del gobierno de los Estados Unidos, nosotros vemos que no ha parado el flujo migratorio; el goteo permanente de las salidas de cientos de familias en Honduras es más que evidente", dijo.
Vásquez, además, afirmó que mientras persistan las brechas sociales y económicas "la migración continuará formando parte de la realidad de miles de hogares hondureños".
"Mientras no logremos nosotros reducir estas grandes brechas de desigualdad en Honduras, los niños van a seguir huyendo porque ellos asumen que deben contribuir con el sustento de su familia", finalizó.