Tegucigalpa, Honduras.- Un total de 5,211 hondureños retornados ingresaron al país en los primeros 42 días del 2026, procedentes principalmente de Estados Unidos, México y Guatemala, de acuerdo con datos oficiales del Instituto Nacional de Migración (INM).
Las cifras reflejan que durante el 1 de enero al 11 de febrero, Honduras ha recibido en promedio 124 personas retornadas por día, lo que evidencia la persistencia del fenómeno migratorio y los procesos de deportación y retorno voluntario en la región.
Según el desglose, Estados Unidos concentra la mayor cantidad de retornos con 4,787 hondureños, seguido de México con 394 y Guatemala con 28 compatriotas.
Los datos confirman que la ruta migratoria hacia el norte continúa siendo la principal para los hondureños que buscan mejores oportunidades económica.
Del total de connacionales retornados al país, 3,963 personas fueron deportadas, mientras que 1,248 retornaron por otras causas, lo que incluye retornos voluntarios o asistidos.
Eso significa que tres de cada cuatro hondureños regresaron al país bajo procesos de deportación.
La población económicamente activa representa el mayor grupo de deportados; los hondureños entre 21 a 30 años encabezan la lista con 1,942 personas, seguido de quienes tienen entre 31 y 40 años, con 1,655 retornados.
Además, se registran 456 adolescentes de 11 a 20 años y 45 niños de 0 a 10 años, lo que revela que la migración continúa involucrando a menores de edad.
La mayoría de los retornados son hombres, con 4,176 casos, mientras que se contabilizan 534 mujeres, 423 niños y 78 niñas.
El comportamiento del fenómeno migratorio es similar al del mismo período del 2025, cuando se registraron 5,419 hondureños retornados, es decir, 208 personas más el año pasado.
Sin embargo, el flujo de migrantes hondureños retornados muestra un cambio significativo en los países de procedencia; mientras en 2026 la mayoría de los retornos se originan en Estados Unidos, en 2025 el mayor flujo provino de Guatemala.
Con 3,306 hondureños, lo que evidencia una mayor incidencia de retornos por vía terrestre y regional durante ese año.
Expertos en migración señalan que las cifras siguen representan un reto para el Estado, especialmente en materia de reinserción social y laboral, atención psicológica y apoyo económico, dado que muchos retornados regresan en condiciones de vulnerabilidad tras procesos de detención y deportación.