Tegucigalpa, Honduras.- Más de 23,000 hondureños han sido retornados al país en el primer semestre de 2026, reflejando un flujo constante de compatriotas migrantes que regresan principalmente desde Estados Unidos.
De acuerdo con datos presentados este miércoles por la Cancillería, destacan que entre el 1 de enero y el 26 de junio han retornado al territorio un total de 23,420 hondureños, es decir, un promedio mensual de aproximadamente 3,903 personas.
En términos diarios, este volumen equivale a cerca de 132 retornados por día, lo que evidencia la magnitud del fenómeno migratorio en tiempo real y su impacto constante en los sistemas de atención estatal.
Esa cifra preocupa al Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), quien expresó que se ve un incremento del 22% de las personas migrantes retornadas.
De acuerdo al Conadeh, quien monitorea el flujo migratorio de hondureños, indican que en el mismo período del 2025, el promedio diario de hondureños retornados fue de 108 personas.
Elsy Reyes, coordinadora de la Defensoría de Movilidad Humana, explicó que dentro de las personas retornadas podrían encontrarse hondureños que migraron originalmente por violencia y que ahora enfrentan el riesgo de no poder regresar a sus comunidades por temor.
En ese sentido, declaró que si el Estado trabaja en salud, educación, oportunidades de empleo digno y seguridad, estará atendiendo las causas estructurales que generan tanto la migración como el desplazamiento forzado interno.
En promedio, cada 11 minutos un hondureño retorna al país, mostrando la intensidad con la que se mantienen los flujos de deportación.
Según los datos, entre el 1 y el 26 de junio un total de 3,876 personas fueron retornadas, de las cuales 3,399 llegaron por vía aérea, mientras que 477 retornaron vía terrestre, lo que significa que la mayoría son deportaciones desde Estados Unidos.
El perfil demográfico muestra que la mayoría de retornados son adultos, especialmente hombres; no obstante, aún persiste la presencia de niñas, niños y adolescentes.
El aumento en las deportaciones evidencia que los flujos migratorios continúan pese al endurecimiento de las políticas migratorias de Estados Unidos.
La falta de empleo, la inseguridad y la reunificación familiar figuran como principales factores que originan la salida de los hondureños a otros países.