Tegucigalpa, Honduras.- El incremento de los casos importados de sarampión en el país ha puesto a las autoridades sanitarias a reforzar la vigilancia epidemiológica y agilizar la identificación de los contactos de estos pacientes para evitar la propagación de esta viral enfermedad.
Son 191 personas que han sido identificadas hasta el momento como contactos de los cuatro casos confirmados, ellos se mantienen como sospechosos de la enfermedad y están en contante vigilancia por al menos 21 días, que es lo que dura la incubación del virus.
La Secretaría de Salud (Sesal) mantiene un seguimiento riguroso de los contactos de estos casos, quienes permanecen en aislamiento preventivo.
"Estamos monitoreando diariamente a estas personas mediante llamadas telefónicas, verificando que no presenten síntomas mientras cumplen su aislamiento”, explicó Mejía.
Agregó que la vigilancia de los contactos es importante porque impide la propagación del virus y evita que el contagio se extienda a otros departamentos del país.
Mejía recordó que hasta la fecha no se reportan casos autóctonos, es decir, contagios que se hayan dado dentro del territorio nacional; los cuatro casos son importados desde Guatemala.
El último caso de sarampión fue confirmado este martes por las autoridades sanitarias; se trata de una mujer de 27 años, originaria de El Progreso, Yoro, quien permaneció durante aproximadamente cinco meses en territorio guatemalteco.
Posteriormente, ingresó al país por un punto ciego en la zona de Corinto, frontera entre Honduras y Guatemala, y luego se trasladó a San Manuel, Cortés, antes de regresar a su lugar de origen.
En cuanto al estado de salud de los pacientes, Mejía indicó que dos de ellos permanecen hospitalizados, aunque estables; uno se encuentra en Puerto Cortés y otro en El Progreso, ambos bajo estrictas medidas de aislamiento.
Los otros dos casos presentan una evolución favorable; quien fue confirmado como el primer caso ya cumplió su período de aislamiento, mientras que el otro continúa en resguardo en su vivienda bajo monitoreo de las autoridades sanitarias.
A pesar que todos los casos confirmados hasta el momento son importados, las autoridades advierten sobre el alto riesgo de transmisión de la enfermedad, debido a la facilidad con la que se propaga.
Por lo que llaman a reforzar las medidas preventivas, entre las que destacan el uso de mascarilla, evitar el contacto físico, no compartir alimentos, mantener una adecuada higiene de manos y acudir de inmediato a los centros de salud ante la presencia de síntomas como fiebre y sarpullido.
Además hacen el llamado a la vacunación, como una de las herramientas más eficaces para prevenir el sarampión y evitar complicaciones graves.