Tegucigalpa, Honduras.-Los módulos de máxima seguridad de El Pozo, en Ilama, Santa Bárbara, y La Tolva, en Morocelí, El Paraíso, ya están habilitados para albergar a 1,686 personas acusadas de asociación terrorista, así lo informaron las autoridades este domingo 1 de octubre.
De acuerdo con las autoridades de la Secretaría de Seguridad, las instalaciones cuentan con estructuras de concreto reforzado, vigilancia permanente y controles especiales para mantener bajo custodia a los privados de libertad señalados de pertenecer a maras, pandillas y otras estructuras criminales.
Primeros 69 internos permanecen bajo el nuevo régimen
Hasta el momento, 69 personas acusadas de asociación terrorista ya permanecen en los módulos de máxima seguridad, donde cumplen un régimen de encierro de 23 horas diarias dentro de sus celdas.
Durante la hora restante, afirman, pueden salir a un espacio acondicionado para recibir luz solar y realizar actividad física, siempre bajo la supervisión de las autoridades penitenciarias y efectivos de la Policía Militar del Orden Público (PMOP).
La rutina contempla 30 minutos de calistenia, con ejercicios realizados utilizando el propio peso corporal. Estas actividades se desarrollan en un espacio cercado, conocido como jaula, que permanece bajo vigilancia de personal de seguridad y cámaras de videovigilancia.
Desde su ingreso, a los 69 internos se les rapó la cabeza y se les recortó la barba. Además, recibieron vestimenta estandarizada, que consiste en camiseta blanca, calzoneta negra y sandalias.
Las medidas de seguridad también incluyen que las celdas no tendrán electricidad, pero los pasillos permanecerán iluminados durante todo el día para mantener la vigilancia.
Los internos tampoco tendrán contacto físico con sus abogados durante las visitas. Las reuniones se realizarán una vez por semana en áreas de locutorios, bajo vigilancia tecnológica y del personal penitenciario.
Asimismo, detallan que las personas recluidas en estos espacios podrán participar en sus procesos judiciales mediante audiencias virtuales, de acuerdo con las reformas legales aprobadas para el combate a las asociaciones terroristas.
Con este nuevo esquema de máxima seguridad busca impedir que los privados de libertad mantengan comunicación y coordinación con estructuras criminales desde el interior de los centros penitenciarios, mediante controles sobre sus movimientos y actividades.
Cabe mencionar que la habilitación de estos módulos y la construcción del espacio para las mujeres forman parte de las disposiciones contempladas en la Ley Especial de Combate a Asociaciones Terroristas, Maras, Pandillas y el Fortalecimiento del Sistema Penitenciario Nacional.