De acuerdo a los datos que maneja la Policía Escolar, cerca del 40 por ciento de los centros escolares del país son acechados por diversos factores de inseguridad.
Entre los flagelos que más afectan las escuelas y colegios están las maras y pandillas, las extorsiones, el acoso y abuso sexual, la venta de drogas, robos y asaltos.
En el país se estima que hay cerca de 23 mil centros educativos, entre prebásica, básica y educación media. Estos centros se distribuyen en unos 18 mil edificios.
Rolando Piura, jefe de la Policía Escolar, afirmó que en conjunto con otras Organizaciones no Gubernamentales (ONG) desarrollan programas para prevenir y denunciar cualquier acto de violencia e inseguridad en los centros escolares.
El oficial de la Policía comentó que se han enfocado mayoritariamente en el departamento de Francisco Morazán, porque el programa tiene solamente un año de creación.
“Pero una vez que tengamos más apoyo y experiencia tendremos que ampliar estos programas a otras regiones del país donde haya centros educativos acechados por la delincuencia”, comentó.
Actualmente esa unidad cuenta con 60 elementos policiales.
“Nuestra función ya no solo es resguardar la integridad física de los alumnos y docentes que asisten a las escuelas y colegios de las zonas más peligrosas, sino que ahora también hacemos trabajo de prevención”, detalló.
Lanzan campaña
Uno de los últimos fenómenos que preocupa a la Policía es el alto número de niños que son sometidos a abusos sexuales.
“Cada semana recibimos denuncias de este tipo, y hemos pensado que los centros educativos son los lugares idóneos para incentivar al niño a denunciar estos abusos”, explicó Piura.
Para ese fin se firmó una alianza con la ONG Reflexión Honduras, que hace presentaciones con títeres en diferentes escuelas para mandar un mensaje claro y conciso de qué hacer en caso de enfrentarse una amenaza de abuso sexual.
Álvaro Moreno, gerente de Reflexión Honduras, explicó que “queremos que el niño identifique al agresor, que en casi el 90 por ciento de los casos es un familiar cercano, y que sepa a quién abocarse, en este caso su maestro o la policía”.
Moreno detalló que los títeres personifican una escena donde un adulto le ofrece golosinas a una niña a cambio de que se siente en sus piernas, pero la niña es astuta y denuncia al sujeto.
La idea es clara para que el niño capte el mensaje y sepa qué es lo que tiene que hacer, afirmó.
También se desarrollan campañas sobre capacitación vial, medio ambiente y prevención para que no caigan en drogas ni en pandillas entre otros.