Tegucigalpa, Honduras.- Un médico que labora en el hospital Mario Catarino Rivas de San Pedro Sula afirmó que el centro asistencial se encuentra desabastecido y la situación es preocupante.
El galeno, de nombre Jonathan Larach, aseguró que no había pasado tal situación en los últimos años, por lo que hizo un llamado a las autoridades de gobierno.
Mediante sus redes sociales, Larach dijo: "Los hospitales están más desabastecidos que nunca. Nosotros rotamos en el hospital desde cuarto año y en todos estos años no había visto tanta carencia, tanta escasez; no hay nada".
Y agregó: "Cuando te digo que no hay nada: no hay jeringas, no hay algodón, no hay nada. Saben que los pacientes cuando se sacan rayos X le tienen que tomar fotos a los rayos X porque no hay ni láminas".
Incluso, el doctor detalló que ellos tienen que comprar material esencial para el hospital, como papelería.
"No hay ni papelería de algunas cosas, nosotros mismos imprimimos de nuestro dinero, cositas para poderle entregar a los pacientes o poder hacer nuestro trabajo porque ni siquiera las hojas para trabajar", cerró.
El 4 de agosto, los subsecretarios de Salud, Ángel Eduardo Midence y José Miguel Castillo, informaron en el Congreso Nacional que el sistema sanitario público contaba con más del 85% de abastecimiento de medicamentos esenciales para enfermedades comunes como diabetes, hipertensión, derrame cerebral, neumonías, entre otras.
Además, la diputada Johana Bermúdez dijo en ese momento: “En los últimos tiempos, el sistema de salud ha estado sumergido en una terrible crisis que mantuvieron el sistema de salud durante 4 años con un decreto que permitió que muchos pacientes fallecieran porque no había medicamentos, sobre todo oncológicos”.
El 21 de agosto, las autoridades del hospital aseguraron que mantienen niveles óptimos de abastecimiento, sin embargo, personal del centro asistencial consultado por EL HERALDO dijo lo contrario.
“El director dijo que el hospital está abastecido en un 80%, pero es mentira. Los propios pacientes les pueden decir. No deberían mentirle a la gente, porque hacen fila y cuando llegan a traer sus pastillas les dicen que no hay”, acotó una de las personas entrevistadas, que solicitó omitir su nombre por temor a enfrentar represalias.