Tegucigalpa, Honduras.- Las autoridades sanitarias confirmaron que los municipios de Juticalpa y Catacamas, en el departamento de Olancho, se encuentran en fase epidémica por dengue, tras registrar un incremento sostenido de casos en las últimas semanas.
Lo anterior significa que las autoridades locales deben intensificar las acciones para controlar el vector que ya deja más de 4,600 casos a nivel nacional.
"Hay un incremento de casos de dengue en estos dos municipios y estamos coordinando esfuerzos entre instituciones públicas y privadas para focalizar las intervenciones", dijo el jefe de la Unidad de Vigilancia de la Salud, Homer Mejía.
Mejía indicó que en lo que va del año se registran 310 casos sospechosos de dengue en el departamento, y en las últimas cinco se ha visto un incremento de casos de alrededor del 48%.
"Sobre todo en la semana epidemiológica 23 hemos tenido un incremento de casos y el número de aumento por semana anda de 45 a 50 casos", detalló el epidemiólogo.
En esa semana fue cuando se reportó el deceso de una joven de 22 años en Catacamas, procedente de Dulce Nombre de Culmí, quien se convirtió en la primera víctima mortal por la picadura del zancudo transmisor, lamentó el experto.
Que ambos municipios se encuentren en fase epidémica no significa que se haya declarado emergencia en la zona, sino que se están activando las mesas intersectoriales para intensificar las acciones de control.
Estas mesas incluyen la participación de alcaldías, centros educativos, empresa privada y la Secretaría de Salud, con el objetivo de ejecutar acciones como abatización, fumigación, campañas educativas y comunicación comunitaria.
No obstante, las autoridades indicaron que el control del dengue requiere un esfuerzo conjunto, señalando que la eliminación de criaderos de zancudos en los hogares es fundamental.
"Hay que recordar que el abordaje del dengue es integral, no es una sola responsabilidad por parte de la Secretaría de Salud. Nosotros hacemos las acciones que tenemos que hacer, pero si el ciudadano no elimina los criaderos de zancudo, no se puede controlar el vector", dijo.
Agregó que "no esperen que los trabajadores de la salud van a llegar a sus viviendas a limpiarle sus casas; o sea, cada persona tiene que ser responsable de la limpieza de su vivienda".
Según Mejía, el análisis del canal endémico —herramienta utilizada para medir el comportamiento de enfermedades— evidencia que Juticalpa y Catacamas han superado el umbral epidemiológico, colocándose en zona de epidemia, mientras que el resto del país se mantiene en niveles de seguridad.
Aunque la mayoría de los pacientes presentan dengue sin signos de alarma, existe el riesgo de complicaciones graves dependiendo de factores como el estado inmunológico, enfermedades preexistentes y atención oportuna, señaló Mejía.
Ante esta situación, las autoridades reiteraron el llamado a la población a no automedicarse y acudir de inmediato a un centro de salud ante síntomas como fiebre, dolor de cabeza, dolor retroocular y malestar general.
Mejía indicó que en lo que va del año se registran 310 casos sospechosos de dengue en el departamento, y en las últimas cinco se ha visto un incremento de casos de alrededor del 48%.
"Sobre todo en la semana epidemiológica 23 hemos tenido un incremento de casos y el número de aumento por semana anda de 45 a 50 casos", detalló el epidemiólogo.
En esa semana fue cuando se reportó el deceso de una joven de 22 años en Catacamas, procedente de Dulce Nombre de Culmí, quien se convirtió en la primera víctima mortal por la picadura del zancudo trasmisor, lamentó el experto.
Que ambos municipios se encuentren en fase epidémica, no significa que se haya declarado emergencia en la zona, sino que se están activando la mesas intersectorial para intensificar las acciones de control.
Esta mesas incluyen la participación de alcaldías, centros educativos, empresa privada y la Secretaría de Salud, con el objetivo de ejecutar acciones como abatización, fumigación, campañas educativas y comunicación comunitaria.
No obstante, las autoridades indicaron que el control del dengue requiere un esfuerzo conjunto, señalando que la eliminación de criaderos de zancudos en los hogares es fundamental.
"Hay que recordar que el abordaje del dengue es integral, no es una sola responsabilidad por parte de la Secretaría de Salud. Nosotros hacemos las acciones que tenemos que hacer, pero si el ciudadano no elimina los criaderos de zancudo no se puede controlar el vector", dijo.
Agregó que "no esperen que los trabajadores de la salud van a llegar a sus viviendas a limpiarle sus casas; o sea, cada persona tiene que ser responsable de la limpieza de su vivienda".
Según Mejía, el análisis del canal endémico —herramienta utilizada para medir el comportamiento de enfermedades— evidencia que Juticalpa y Catacamas han superado el umbral epidemiológico, colocándose en zona de epidemia, mientras que el resto del país se mantiene en niveles de seguridad.
A nivel nacional la Sesal registra un acumulado de 4,605 casos sospechosos de dengue, de los cuales 76 son con y sin signos de alarma.
Aunque la mayoría de los pacientes presentan dengue sin signos de alarma, existe el riesgo de complicaciones graves dependiendo de factores como el estado inmunológico, enfermedades preexistentes y atención oportuna, señaló Mejía.
Ante esta situación, las autoridades reiteraron el llamado a la población a no automedicarse y acudir de inmediato a un centro de salud ante síntomas como fiebre, dolor de cabeza, dolor retroocular y malestar general.