Tegucigalpa, Honduras.- La aguda escasez de agua potable que afecta a la capital del país paralizó de manera intempestiva las actividades del Congreso Nacional.
Tras una jornada desarrollada este martes por la noche, las autoridades del Congreso confirmaron la suspensión de la tercera sesión semanal programada para este miércoles, debido a la imposibilidad de garantizar las condiciones sanitarias mínimas dentro del hemiciclo.
La decisión administrativa se tomó considerando el elevado flujo de personas que convergen a diario en la sede parlamentaria entre los 128 diputados propietarios, suplentes, personal técnico, administrativo y visitantes.
Ante el desabastecimiento del recurso vital, la junta directiva determinó pausar las actividades legislativas y convocar al pleno hasta el próximo martes 8 de septiembre.
"Compañeros, el Congreso ha tenido problemas de agua potable esta semana. Mañana no habría sesión y estaremos convocando el próximo martes a sesión", expresó Tomás Zambrano, presidente del Congreso Nacional.
Previo a la suspensión, la cámara completó una agenda orientada al desahogo de iniciativas pendientes de las distintas bancadas.
Durante la reunión de este martes se avanzó en la lectura e introducción de diversos dictámenes en segundo debate y se otorgó la palabra a los parlamentarios para la presentación formal de nuevos proyectos de ley.
El abrupto receso se da a pocas horas de que el Congreso aprobara en una maratónica jornada de más de ocho horas la Ley de Justicia Energética.
Dicha sesión, extendida hasta altas horas de la noche del lunes, concluyó con la ratificación de las reformas estructurales al subsector eléctrico mediante una votación multipartidaria.
La paralización de las labores parlamentarias refleja el impacto de la severa sequía que golpea a Tegucigalpa y Comayagüela.
La capital atraviesa un periodo crítico por los alarmantes niveles de almacenamiento en las represas La Concepción y Los Laureles dada la prolongada falta de precipitaciones, situación que mantiene al municipio bajo declaratoria de alerta roja y con estrictos racionamientos en el suministro hídrico público.