Honduras

Carreteras terciarias han desaparecido

El escaso mantenimiento que se le ha otorgado a las vías de comunicación de tierra del departamento impide la libre circulación vehicular. Vecinos claman respuesta del gobierno.

17.03.2014

Las vías de comunicación con que cuentan las comunidades rurales del departamento de El Paraíso parecen haber sido labradas con almádana y cincel.

Los pedregosos caminos, a causa de la falta de mantenimiento, apenas permiten el paso de bestias, aunque en algún momento sirvieron para la circulación vehicular.

Trasladar la producción de su finca de café hacia el beneficio más cercano es una tarea difícil para Miguel Girón, de 64 años.

El señor reside en el caserío de Barrancas Abajo, jurisdicción del municipio de El Paraíso, donde la calle ha desaparecido.

“Esta carretera la hicieron hace unos ocho años, la repararon hace dos y desde ese momento no hemos vuelto a ver maquinaria por la zona”, explicó el entrevistado.

El departamento de El Paraíso cuenta con unos 2,900 kilómetros de carretera, de los cuales 1,600 son responsabilidad del Fondo Vial y unos 1,300 del Fondo Cafetero. Del total de kilómetros de carreteras con que cuenta el departamento apenas 177 kilómetros son pavimentados. De estos más del 80 por ciento se encuentra en mal estado, según Ramiro Chacón, exdirector del Fondo Vial.

De acuerdo con Chacón, unos 600 kilómetros de carretera son considerados como brechas, las cuales han sido creadas por los gobiernos locales para unir comunidades pero que, en varios de los casos, no cuentan con el mantenimiento permanente. “El problema con estos sectores, también conocidos como brechas, es que están ubicados en sectores lejanos que no captan el interés de las autoridades, lo que al final afecta al ciudadano”, dijo el entrevistado.

Afectados

Para Erick Reyes, transportista que cubre la ruta Danlí-Maguelar, es urgente que el gobierno centre sus ojos en mejorar las vías de comunicación en las zonas más postergadas. “Si se quieren mejorar indicadores tanto en salud como educación, por ejemplo, es vital que la gente pueda movilizarse desde sus viviendas para poder ir al médico y para ello necesitamos que los camino se mejoren”, cuestionó el ciudadano.

Desde varias comunidades, los pobladores se ven obligados a viajar en mulas, como sucede con los vecinos de Navijupe, aldea de San Lucas, sitio donde residen más de 200 personas y para abastecerse de alimentos y medicamentos deben viajar más de dos horas en caballos.

El mal estado de las vías de comunicación representa pérdidas a la economía de la zona, ya que los comerciantes no pueden sacar sus productos hacia otros mercados.

Este es el caso del municipio de Trojes, donde los ganaderos trasladan a pie las reses, ya que los agujeros en las vías les imposibilitan llegar a la zona con un camión.