El técnico hondureño José Valladares se ha destacado por ser una persona de bajo perfil y que no se ha dedicado a robar cámaras, sino a ganar respeto mundial en base a resultados.
Por su trabajo con la Selección Sub-17, se ha ganado la admiración de los millones de hondureños que hoy se sienten tan orgullosos que ya sueñan con una semifinal en Emiratos Árabes Unidos.
'Esto es algo histórico, pareciera que es un sueño hecho realidad', dijo Valladares al final del partido en el que Honduras le ganó 1-0 a Uzbekistán este lunes
en la fase de octavos de final.
El campeón asiático partía como favorito, sin embargo, la Bicolor infantil sacó su casta y dominó todo el partido. El rival no supo como contener a los catrachos y se vio obligado a recurrir a las faltas. Producto de ello se quedó con 10 jugadores a los 24 minutos por doble amarilla a Komilov.
Pese a que el gol no llegaba, el estratega tuvo paciencia al igual que los jugadores y fue Jorge Bodden el encargado de hacer explotar las gargantas catrachas con su anotación a los 74 minutos.
El pitazo final llegó tras varios minutos que adicionó la terna arbitral y el grito de 'clasificamos' se escuchó en todo el Sharjah Stadium.
'No hay palabras en este momento, estoy muy feliz y agradecido con todos los que nos han apoyado. Hay que celebrar esto que es maravilloso', añadió el estratega catracho, quien además se sorprendió por el rival que tendrá el viernes.
'Creía que iba a pasar Japón, pero Suecia lo lastimó de contragolpe y habrá que tener cuidado con eso', comentó el extaxista en conferencia.
Lo que ha llamado la atención es que este combinado hondureño practica un fútbol de toque, algo que no se veía desde hacer muchos años en una selección de Honduras.
'Nuestro equipo es muy aplicado. Tenemos equilibrio entre defensa y ataque, y jugadores muy peligrosos, lo que nos da la posibilidad hacer daño si algún rival se mete en la zona defensiva', destacó el técnico que hace soñar con llegar más lejos en este Mundial.
El viernes ante Suecia,
la Sub-17 catracha tiene la oportunidad de estirar aún más el momento de bonanza del fútbol de Honduras, que también logró la brillante clasificación a Brasil 2014.