Bajar el consumo de combustible se ha convertido en la prioridad de muchos fabricantes de vehículos. Y es que lograr más eficiencia es imperativo debido a las constantes alzas en los precios de los combustibles.
A la fecha se ha experimentado con varias tecnologías que han dado resultados positivos, estas son:
Inyección directa de combustible. Ahorra como mínimo un 12% de combustible.
Transmisión continua variable CVT. Ahorra hasta un 7% de carburante, sobre todo en rutas de curvas y cuesta arriba.
Start/Stop. Sin consumo en semáforos en rojo. Ahorra como mínimo un 5% de combustible, con lo que baja las emisiones de CO2, y alcanza hasta un 8% en recorridos urbanos. En atascos el potencial de ahorro real es mayor.
Control de Crucero Adaptativo. Marcha a velocidad constante que ayuda a ahorrar hasta un 5%. El CCA ayuda al conductor a relajarse, manteniendo la velocidad deseada de forma constante, detectando a los autos que circulan por delante y manteniendo la distancia de seguridad.
Conducción a vela. Rodando por inercia, el motor se apaga en marcha y ahorra un 10% de combustible.