Tegucigalpa, Honduras.- Las colonias Villa Unión y Mololoa, en Comayagüela, continúan bajo vigilancia municipal debido a la inestabilidad del terreno y el riesgo de nuevos derrumbes provocados por las lluvias.
Aunque el Distrito Central pasó de alerta amarilla a verde, las autoridades mantienen el monitoreo permanente en varias zonas, especialmente en Villa Unión y Mololoa, ya que las lluvias continúan siendo una amenaza.
Julio Quiñónez, director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgos (SIMGER), advirtió que las condiciones pueden cambiar en cualquier momento, ya que se mantienen los pronósticos de lluvia para la capital.
“Hay algunos puntos que todavía están expuestos a cualquier situación, así que mantenemos la vigilancia y monitoreo en estos lugares, como Villa Unión y Mololoa”, explicó el funcionario.
La preocupación aumentó luego de que la noche del lunes -12 de octubre- se registrara un nuevo derrumbe en Villa Unión, donde seis viviendas más resultaron afectadas.
De acuerdo con los equipos de emergencia, en el sector cedió un muro de contención que había sido construido como una medida provisional para reducir el riesgo.
El incidente ocurrió semanas después de que un deslizamiento destruyera más de 14 viviendas en la misma colonia y dejara a más de 70 personas afectadas, quienes tuvieron que ser trasladadas a un albergue.
En Mololoa, la situación también es delicada. Los derrumbes registrados durante las últimas semanas dejaron alrededor de cinco viviendas destruidas y unas 20 personas afectadas.
Piden a las familias no regresar a las zonas de riesgo
Ante la posibilidad de nuevos deslizamientos, las autoridades municipales pidieron a los residentes que todavía permanecen en sectores vulnerables desalojar sus viviendas.
Mientras que, para las personas que ya se encuentran en albergues, la recomendación fue: no regresar hasta que se confirme que el terreno es seguro. De momento, hay más de 95 personas resguardadas en estos espacios habilitados por la AMDC.
“Por eso es importante, lo que les decíamos a los vecinos, mantenerse en el albergue mientras las condiciones del clima no cambien”, manifestó Quiñónez.
Las autoridades incluso afirmaron que desde la municipalidad se gestionará recursos para que las familias afectadas puedan alquilar viviendas durante un período estimado de tres a seis meses y no se vean obligados a regresar al sector de riesgo.
El funcionario aseguró que los equipos municipales continúan trabajando por turnos y mantienen la coordinación con otras instituciones que forman parte del Sistema Nacional de Gestión de Riesgos para atender cualquier emergencia.
“Nosotros no bajamos la guardia, mantenemos a nuestro personal de manera permanente trabajando en los turnos que les corresponde”, afirmó.
Además, reiteró que el cambio a alerta verde no significa que haya desaparecido el peligro en estas colonias. Por ello, mantendrán la vigilancia y pidieron a los habitantes atender las recomendaciones de evacuación mientras persistan las lluvias.