Tegucigalpa

Regresan invasores de oficio a zona de Loarque

Fosovi advierte que comprar terrenos en esta zona es comprar ilusiones. Se anuncia nuevo desalojo

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21.05.2012

Por tercera ocasión en los últimos dos años, invasores de oficio se han tomado por la fuerza los terrenos en el cerro que rodea la colonia Loarque.

La ley del más fuerte imperara en la zona, la anarquía y los actos de violencia nuevamente amenazan a los residentes del lugar y de las zonas aledañas como la Santa Clara y la Santa Cecilia.

La necesidad de tener una vivienda propia ha llevado a centenares de capitalinos humildes a ser presa fácil del negocio redondo de la venta ilegal de terrenos.

Las nuevas viviendas han comenzado a edificarse en la cima de los cerros La Barranca y Las Mesas, sectores que también se les conoce como

Ciudad Morazán y Ciudad Alba, respectivamente, y donde meses atrás unas 400 familias invasoras fueron desalojadas por la Policía Nacional y elementos del Ejército.

Hasta el momento el terreno ocupado se calcula en unas 209 manzanas, las que desde hace dos meses se han convertido de nuevo en una mina de oro para un grupo de invasores ilegales.

EL HERALDO tuvo acceso a personas que en su afán por tener un lugar seguro para vivir revelaron las cantidades de dinero que están pagado a los
terratenientes de la zona.

Los incautos compradores realizan pagos de entre 2,500 y 6,000 mil lempiras a los testaferros, donde lo único que se les entrega es un recibo falsificado.

Marcio Baquedano es uno de los compradores que, ante la necesidad de tener un lugar digno donde vivir con su numerosa familia de siete integrantes, se ha convertido en víctima.

“No tenemos un lugar digno donde vivir, y nos han prometido que acá podemos pagar como podamos. Eso es buen”, comentó el humilde hombre, que se niega a creer que se trate de una farsa.

“Yo ya pagué los primeros mil lempiras y me dijeron que los papeles me los darán cuando pague los 2,500 lempiras”, agregó.

Por su parte otra compradora, quien por temer a represalias no quiso revelar su nombre, expresó que todavía está a la espera de la ubicación de la parcela que adquirió con tanto sacrificio.

“No quiero pensar que he perdido mi dinero en la compra de un terrenito pequeño en esa zona. Me niego a pensar que me han estafado”, aseguró con cara de preocupación y asombro.

Son ilegales

Consultada sobre este tema, la regidora municipal Doris Gutiérrez confirmó que unos
5,000 labriegos ocupan desde hace unos meses una zona también tomada por la fuerza en la parte alta del cerro.

Hasta los momentos la Alcaldía Municipal no les ha extendido permiso alguno, por lo que apoderarse de estas tierras sería un abuso.

“Esta problemática se debe a la situación de hambre y pobreza extrema que padece la población rural y urbana del país, esto de invadir tierras
no es nuevo, pero eso no significa que se justifique”, condenó Gutiérrez.

Además recordó que en agosto de 2011 un grupo de invasores fueron sacados de la zona por la fuerza, en donde se registró un enfrentamiento entre las humildes familias y la Policía, donde resultaron varias personas heridas.

“No tenemos un Estado que realmente nos proteja. A raíz de este problema hemos agotado casi todos los recursos. Fuimos a hablar con las autoridades del Fosovi para ver qué apoyo nos pueden dar a esta crisis que se está reactivando en ese lugar”, expresó la funcionaria.

Los residentes de las colonias Loarque, Santa Clara, Santa Cecilia y Altos de Santa Rosa temen que el levantamiento de covachas de madera y plástico que estas personas realizan en horas de la tarde-noche y fines de semana afecte a largo plazo sus viviendas.

Roberto Hernández, miembro del patronato de Loarque, aseguró que hay varios incautos que ya han pagado por los
terrenos invadidos.

“Hay personas que vienen seguido a la invasión en autos de lujo, aquí hay mucha gente inocente que cree que la venta de terrenos es legal, pero no es así”, advirtió.

Nuevo desalojo

Guillermo Murcia, titular del Fondo Social para la Vivienda (Fosovi), aseguró que no se reconocerá a ninguna persona que haya comprado un lote y que no tenga un documento legal que avale esa compra.

“Estos terrenos se encuentran en fideicomiso para un proyecto habitacional a futuro; quien compre en ese lugar está comprando ilusiones y está siendo estafado de manera directa”, afirmó Murcia.

También señaló que preparan una inspección en el predio y de encontrar personas de nuevo levantado casas, se precederá a pedir la orden judicial de desalojo.

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